25/06/2026
🔥 Camino a un nuevo aniversario de la masacre del Puente Pueyrredón recordamos a Maxi y Darío.
👉 Maximiliano Kosteki tenía 22 años, era dibujante y antes de sumarse al MTD Guernica paseaba perros y vivía de trabajos temporarios. Su movimiento era de los más nuevos, había sido creado siete meses atrás en la localidad de Presidente Perón.
Era un artista plástico que había estudiado el secundario con orientación para el ingreso a la Facultad de Bellas Artes, haciendo varios cursos como el de escultura, pintura, dibujo y piano, y participado en diversos talleres literarios en Lomas de Zamora.
Mara, hermana de Maxi, lo describía: “Era un estanque de agua, muy pacífico como decía mi mamá, se corría de los problemas, nunca iba al choque, le gustaba dibujar y se había metido un poco en la escultura”.
👉 Darío Santillán tenía 21 años. Militaba desde los 17 años, primero en la escuela secundaria y más tarde en los MTD de Don Orione (Almirante Brown) y de La Fe (Lanús) dentro de la Coordinadora de Trabajadores Desocupados “Aníbal Verón”.
Le gustaba la música, y entre sus bandas predilectas se encontraban Hermética y “Los Redondos”. Ávido por la lectura, le gustaban lo escritos de Ernesto “che” Guevara y Eduardo Galeano.
Su padre Alberto, lo recuerda de la siguiente manera: “Dari tenía su magnetismo, pero aprendió a bailar para no perder terreno con algunas chicas, porque salió patadura como todos los Santillán. Su sonrisa, sus broncas, sus peleas con los hermanos jugando a la Play o al Nintendo. Se enojaba porque no le gustaba perder, y le echaba la culpa al joystick, pero era compinche con sus hermanos. Nos abrazaba, nos mirábamos a los ojos y nos decíamos que nos amábamos, eran abrazos intensos”.
Fuente: Revista Pericia y El Pecho en la ruta..