13/06/2026
Sin leyes no hay castigo: la desidia del Concejo Deliberante deja impune el ataque a la fauna en Puerto Viejo
General Fernández Oro vuelve a ser el escenario de la impunidad. Mientras la biodiversidad local resiste en el único pulmón verde de estas características que nos queda, la falta de normativas claras y el letargo del Concejo Deliberante Fernández Oro transforman la Reserva Municipal Puerto Viejo en una zona liberada para el maltrato animal.
El último hecho ocurrió hoy, alrededor de las 16:00 horas, cuando dos personas a bordo de un Chevrolet Corsa negro fueron sorprendidas portando armas de aire comprimido dentro del área protegida. El rápido accionar de la Asociación Civil Guardianes del Río Negro permitió alertar a las autoridades. En minutos, una patrulla de la Comisaría 26 y personal del área de Tránsito Municipal se hicieron presentes en el lugar para intervenir en el operativo.
Sin embargo, a pesar de que los infractores fueron identificados portando los rifles de aire comprimido y disparando a todo lo que se movía, el procedimiento terminó en un simple e inútil llamado de atención.
El vacío legal: la verdadera complicidad
Este lamentable episodio no es un caso aislado; repite calcado el escenario vivido el sábado pasado en la misma zona, marcando de forma alarmante el segundo caso de maltrato animal en la ciudad en apenas seis días. El problema de fondo no radica en la falta de compromiso de los vecinos o de las fuerzas de seguridad, sino en el vacío normativo de una ciudad que, históricamente, ha crecido dándole la espalda al río.
Hoy en día, la localidad cuenta con el área natural protegida más grande de este sector del Alto Valle: un espacio clave de 50 hectáreas que resguarda la vida silvestre regional. Sin embargo, la desidia política la mantiene totalmente desprotegida.
La realidad es insostenible: el Concejo Deliberante lleva dos años y medio sin tratar el proyecto de ordenanza que busca blindar legalmente a la fauna silvestre. Sin multas severas, sin decomisos definitivos y sin tipificaciones claras de infracción, cualquier agresión contra los animales en Oro se reduce a una mera anécdota policial.
Insolvencia legislativa: ¿Multas por un matafuego pero vía libre para cazar?
Rozando lo ridículo y lo tragicómico, la absoluta falta de herramientas legales específicas para proteger la fauna dejó a los agentes de control en una encrucijada insólita. Ante la imposibilidad de sancionarlos por ingresar armados a una reserva natural a matar animales, la única alternativa real para aplicarles algún tipo de castigo económico hubiese sido ponerse a revisar si tenían la Verificación Técnica Vehicular (VTV) al día, o si el matafuegos del auto estaba vencido.