07/06/2026
Pampeanas y pampeanos K, espalda con espalda, sorprendieron. Mieli y Caputo a puro relato. di Nápoli dispuesto a pagar cualquier precio por su candidatura. Ziliotto repluralizado. La opo sin Alianza, todavía. Guarda con los créditos para pagar créditos del BN.
A CRISTINA SE DEFIENDE Y OTRAS MOVIDAS
Claramente el hecho político más saliente de la última semana ha sido el multitudinario acto, con más de 600 personas que, a casi un año de la detención y proscripción de Cristina Kirchner, llevaron adelante los kirchneristas pampeanos, y naturalmente nos referiremos a eso.
Ahora, me parece oportuno revisar que, justamente en los días previos, a nivel nacional se dieron hechos que también configuraron el contexto de aquel encuentro. Por un lado, la persecución a Cristina no cesa, golpean la mesa, y no cabe ninguna duda que van por lo simbólico para intentar terminar con un proyecto de país. La Cámara Federal de Casación Penal rechazó los recursos extraordinarios de la defensa de la expresidenta y dejó firme la medida que ordenó decomisar sus bienes (y el de sus hijos), en el marco de su condena por la causa Vialidad. Está claro que hasta el último día estos tipos van a seguir golpeando la mesa, e intentar derribar los símbolos, los más fuertes, teniéndola recluida a Cristina, pero también yendo contra otros, que por ahí no suenan tan importantes, como el intento de desaparición de Chapadmalal, también en las últimas horas, símbolo por demás representativo de aquel primer peronismo, repleto de justicia social y de equidad, donde muchisísimos pibxs de todo el país, familias enteras, conocieron el mar, y tuvieron por primera vez vacaciones. Lo dejaron vacío, echaron/trasladaron a los últimos empleados que ese complejo tenía.
Y también que tengamos en cuenta algo para no olvidar. Cuando el ministro de economía de la Nación, el Toto Luis Caputo, presentó en conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, con Adorni y la ministra de seguridad al lado, el RIGI 2, dijo que esto le iba a traer al país 140 mil millones de dólares, algo que en algún momento habrá que facturárselo. Acordémonos que, por el RIGI 1, entraron 700 millones de dólares y como país lo habíamos dado todo y más. En el RIGI 2, donde directamente nos quedamos sin himno, sin escudo, sin bandera, se entrega mucho más que en el 1. Pero hay que recordar también otra máxima: nunca en la República Argentina neoliberal hubo inversión extranjera. Todas las inversiones extranjeras llegaron cuando hubo mercado interno, cuando hubo industria nacional activa y de pie. Cuando hubo sueldos fuertes para mover, desde ahí, el círculo virtuoso de la economía. No hubo inversión extranjera con Martínez de Hoz. No hubo inversión extranjera, salvo especulativa y para privatizaciones, con el menemismo. No hubo inversión extranjera, salvo para el carry trade, en tiempos de Macri, y tampoco hay ahora, donde a la inversión extranjera hay que leerla en números negativos.
Entonces es cuando al hacer una lectura comparada con el gobierno de Cristina, en sus dos períodos como presidenta, entraron casi 25 mil millones de dólares en inversión no especulativa. Entonces, ya está, no hay comparación.
Dicho eso, volvamos a lo que pasó el domingo en el Salón Sur de Santa Rosa donde más de 600 militantes fueron a pedir ¡Cristina Libre! Hubo exposiciones que demostraron la inocencia de la presidenta del Partido y hubo voces de indignación por lo que a ella le toca vivir y por las injusticias que desde lo social nos hace padecer el gobierno de Milei.
Fue una expresión tan genuina como sólida de que no todos y todas estamos dispuestos a aceptar que se avasallen los derechos que hacen a la ciudadanía en tiempo de democracia. Aunque disparen con decretos con aroma a la última dictadura.
Indudablemente el kirchnerismo vernáculo volvió a ser la caja de resonancia de la política pampeana, porque cientos de pampeanos sacudieron la insólita anomia que nos atraviesa ante tanta desmesura y entrega. Algo se movió en La Pampa, cuando nadie, desde ningún sector, se anima a convocar a encuentros masivos de militantes, el kirchnerismo demostró que ese músculo está activo.
A todos los que allí estuvieron les quedó claro que revisar los fallos condenatorios contra Cristina era posible, que las pruebas no eran concluyentes y que tomaron esa decisión para impedir su candidatura. No lo hicieron. Prefirieron limitar la democracia y profundizar la desconfianza que casi el ochenta por ciento tiene respecto a la Corte Suprema.
Fue muy significativa la amplitud de la convocatoria, ya que se vieron caras de dirigentes de varias líneas internas e incluso ciudadanos representativos no identificados con ningún partido político. Es que todes advirtien que hace un año, los cortesanos no usaron todas las herramientas que tenían para impartir justicia y que lo hicieron con una clara intencionalidad política, por lo que mañana podría ocurrir con cualquier peatón de la vida. Razón suficiente para movilizarnos ante semejante peligro.
Y, para con los dirigentes que estuvieron en el encuentro, la mayoría kirchnerista claro está, el masivo encuentro, donde cada participante tomó el micrófono e hizo saber lo que quería y pensaba, generó un mandato.
Luchar para no naturalizar la imposición de una vida cada vez más mínima, para recuperar lo que nos sacan con el argumento del “superávit fiscal” como mantra, para que no nos mientan con una inflación que no reconocen nuestros bolsillos, para frenar la entrega feroz de los recursos y la soberanía, para defender un destino común sin nadie afuera. Eso implica derechos y responsabilidades que podemos asumir sin complejos. Fue una tarde completa, que terminó en fiesta, con la banda que los hizo bailar, después de cantar La Marcha, cerrándola con el “volvimo en el 2003, junto a Nestor y Cristina, la gloriosa JP”.
Algunos actores sociales faltaron a la cita, es cierto. Se la perdieron y eso les quedará en el debe porque la movida tuvo una razón de ser que superó lo partidario: no hay democracia si todos/as vamos a vivir a expensas del oportunismo de tres jueces que te pueden coartar la libertad según su parecer o tu actuación pública.
Rápidamente uno que quiere ser gobernador y que, en otros tiempos. no hubiera faltado (dicen, incluso, que anduvo girando, en auto, por los alrededores del salón y, furioso por una convocatoria que ni se imaginaba, mandó a cobrar multas por supuestas infracciones al tránsito, algo que nunca se vio un domingo) sintió la necesidad de bajarle el precio, llamó para que lo reportearan y decir que la consigna (que es nacional) está equivocada: “no debería ser Cristina Libre, tendría que ser Cristina inocente”, dijo en el multimedios que le hace de troll, sin reparar que en el frente del salón, el cartelón más grande, junto al de Cristina libre decía justamente Cristina inocente.
Va por todo
Los últimos días fueron reveladores de que la intención de Luciano di Nápoli es definitiva, va por la candidatura a gobernador del peronismo y está dispuesto a todo para conseguirla. Si de él depende, no habrá vuelta atrás, gobernador o nada.
Para eso ya empezó a “hacer territorio”, términos que se usan en la jerga y que refieren al intento de instalarse en el interior provincial, hacerse conocer en lugares donde más allá de referenciarse por ser el intendente de la Capital, pocos lo conocen.
Ya habría andado por gran parte del Norte provincial. Visitó La Maruja, Realicó, Vértiz, Trenel, Catriló y Rancul y hay dos situaciones que resaltan de esas visitas.
Por un lado, que contrariamente a lo esperado, no fue acompañado por referentes de Convergencia (la otrora línea conducida por el ex gobernador Rubén Marín) y eso tendría que ver con sugerencias, que habría escuchado, en el sentido de que “podría caerle mal a quien es el único a quien Copete no quiere caerle mal, si no por el contrario, quisiera satisfacerlo en todo, para lograr su bendición”.
Y lo otro tiene que ver con el discurso que baja en los pueblos que visita, frente a los vecinos referentes del lugar. Estaría diciendo algo que parece que ya tiene dispuesto a usar como bandera, lo mismo que decía el año pasado cuando quiso hacerle una interna a la conducción del Partido: plantea la necesidad de modificar el modelo histórico de provincia que encarna el Partido Justicialista. Algo que está en línea con recientes declaraciones suyas al presentar mediáticamente el ambicioso plan estratégico “Santa Rosa en obra” (asfaltará 79 cuadras, ampliará la red de agua potable y equipará a la Laguna) con una inversión de 2475 millones de pesos, que se jacta de que serán fondos propios (la gran “Ningo” Jorge, que cuando era intendente, el gobierno provincial le contenía su arista social; a Copete, con la ley de emergencia hídrica y sanitaria, a las grandes obras de verdad, se las banca Ziliotto) y decir "Lo hacemos en un contexto nacional asfixiante, demostrando que cuando la administración es eficiente y transparente, los recursos de los santarroseños vuelven a los santarroseños en forma de dignidad y mejor calidad de vida. Mientras otros deciden frenar el desarrollo, nosotros elegimos seguir transformando Santa Rosa desde el territorio".
Dos preguntas. Una, una digresión que se puede entender autoreferencial y pido disculpas por eso: LVTroll (que ya aseguró que di Napóli es el mejor candidato a gobernador que tiene el peronismo) ¿se indignará al advertir que el intendente carga contra el gobernador peronista (2otros deciden frenar el desarrollo), tanto como se mostró indignado porque este periodista cuestionara la gestión di Nápoli por sus rasgos mileistas?
Y otra ¿tendrá algo que ver la intentona que, dicen, está haciendo un reconocido gremialista de armar un partido político por fuera del PJ, con la estrategia del intendente?
Y dale con lo mismo
En la semana, el presidente Javier Milei y el Toto Caputo, su ministro de economía, lo hicieron de nuevo. En el Latin Forum, volvieron a hablar de lo único que les queda para ofrecer, que es relato para los propios y represión para la oposición.
Otra vez los 2 estuvieron bancando este relato inconsistente del crecimiento argentino, que no es más que el crecimiento de las corporaciones, por lo tanto, no es el crecimiento de la República Argentina, es el crecimiento de 20, 30, 40 grupos, es el crecimiento del 20 % de nuestro país y nada más. Entonces, es el crecimiento de las corporaciones, sobre la base del juego mentiroso de las proporciones, te hablan de una actividad económica pujante, de pie, erguida. Pero ya ese relato tan repetido, como gastado cuando abrís la heladera, va a seguir existiendo hasta el último instante. El presidente le suma la cuota de victimización permanente, también conocida y también repetida, y también, por supuesto, muy gastada. Habló de un supuesto golpe de Estado que lanzó la oposición con leyes destinadas a quebrar el equilibrio fiscal. Resulta que los golpistas, a esta altura del partido en la Argentina, son los que piden justicia para los discapacitados, justicia para la universidad pública. Son los que, un año antes, también, pidió justicia para los jubilados y terminaron perdiendo la votación y, todo eso, se tradujo en un asado en Olivos para los 80 y pico de héroes. Acordate, viene de ahí la mano, de la discusión de tirar leyes para talarle la base de sustentabilidad al gobierno, viene de la queja de los jubilados. Y, por supuesto, la cosa se puso mucho más chiva cuando el Congreso le rechazó los vetos, cuando hablamos de discapacidad y universidad pública.
Argentina, el país que va a crecer en los próximos años, según Milei, vivió una crisis durante mucho tiempo, décadas y décadas, experimentando con modelos centralistas que sólo generaron miseria y estancamiento. Eso dijo.
Lo hicimos muchas veces, vamos a seguir haciéndolo. Agarremos los últimos 80 años, del 46 al 2026, desde la aparición del primer peronismo hasta el presente. Del 46 - 55, el peronismo gobernando 9 años. Del 55 hasta el 73, el peronismo proscripto 18 años. Vuelve a gobernar 3 años, del 73 al 76. Del 76 al 83, 7 años y medio de la última dictadura. Y entre el 83 y el 2026, el peronismo, el real, el de carne y hueso, gobernó 12 años. Por lo tanto, la matemática en esto grita que en los últimos 80 años el peronismo gobernó 24. Listo, punto. No hay más discusión, son números.
Después le agregamos el dato ideológico y tiró que Argentina va a ser un “investment grade”, el día que los argentinos decidan abrazar las ideas de la libertad.
Que el tipo hable en esos términos de ese grado de inversión, que es la calificación crediticia que marca el bajo riesgo de incumplimiento, es muy interesante. Que lo haga en inglés, es un cipayismo más, no importa. Pero fíjate que el tipo está hablando de que seremos grandes, el día que tengamos capacidad de pago de la deuda y no el día que seamos un país desarrollado. Es espectacular la metáfora. Yo no sé si el tipo se da cuenta de lo que dice. Vamos a ser grandes, cuando podemos cumplir con la deuda, no cuando seamos un país desarrollo. Listo, lo dice él y no hace falta agregar una sola palabra. Y califica al supuesto futuro argentino no, insisto, por su grado de crecimiento, sino por su grado de compromiso con la deuda.
En un momento determinado se peleó contra él mismo, se peleó contra el archivo, Y dijo, la baja de la inflación y la estabilidad macroeconómica no generan crecimiento. ES como negarse, como decir yo nunca dije lo que dije. Y ahí lo tenés, negando todo lo que planteó hasta en campaña. Resulta que ahora, dos años y 5 meses después, sin una gota de crecimiento, al borde de la recesión convertida en depresión, te viene a decir que no era por ahí, que es importante, pero es insuficiente.
Un cachito de Caputo que siguió con el relato. “Será un 2027 atípico, la economía se va a llevar puesta a la política y el presidente ganará cómodamente”, dijo. Hay que recordar que cada vez que eso sucedió entre nosotros, cada vez que la economía le dio órdenes a la política, fueron los momentos más ruinosos del país. Parece un chiste que hablen de crisis. Bueno, hablemos de los números, y como es esta danza perversa de algunas estadísticas, que son muy importantes por lo que muestran y mucho más importantes por lo que ocultan.
Si sumás los 3 o 4 ítems, que son los que menos laburo generan, que son los que menor derrame, como le gusta decir a ellos, provocan, hablamos del 20 % de la población, y el crecimiento es el de las corporaciones, no de la economía nacional. Listo, ya está, no hay mucho más para decir.
“Récord de exportaciones agroindustriales, superhábit energético”. La verdad que las palabras de Caputo no son para subestimar, pero son cínicas. El tipo sabe que estos números son de cartón y que poco tienen que ver con los laburantes que en promedio están ganando entre 800 y 900 lucas.
¿Salvataje?
Por otro lado, Clarin sacó en tapa, lo del salvataje estatal para deudores de préstamos y tarjetas. El Banco Nación poniendo la guita. Y, por supuesto, hay que leerlo al revés. El Banco Nación va a poner la guita para salvar a los bancos. La pone en el bolsillo de los deudores, a través de un préstamo, pero que van a pagar a tasa fija en 72 meses.
Pero es el salvataje para los bancos, no es salvataje para la gente. El ejemplo no es exactamente igual, no concuerda demasiado ni con la cifra ni con el volumen, pero es la misma decisión que tomó Estados Unidos ante la crisis de las hipotecas, salvar los bancos y condenar a su gente. ¿Con qué? Con desocupación, con desalojos por alquileres impagos. Pero la guita se la puso a los bancos.
Sí querés más, lo más parecido fue la estatización de la deuda externa privada del 82, con Cavallo como presidente del Banco Central y con Carlos Melconián, un jefe del departamento de deuda externa del mismo banco. 17 mil millones de dólares para salvar a 70 grupos económicos. Los pusiste vos, lo puse yo y hasta tus hijos y tus nietos, y se salvaron las corporaciones. Este plan es exactamente el mismo.
Vale recordar que es el mismo Banco Nación que despilfarró los créditos hipotecarios, en lugar de salvar a los sin techo, a los a los nadies, y salvó a la casta: legisladores, funcionarios públicos, casí todo el equipo de Caputo …es el mismo banco. Y si quieren ir un poquitito más atrás, es el mismo BN que en nombre del liberalismo intentó salvar a Vicentin. Es el mismo BN, manejado con el mismo espíritu, hoy de la mano de Miei y antes, a través de Mauricio Macri, la última dictadura, el menemismo o la alianza, es el mismo BN.
Sí, hay algo para decir sobre el nivel de deuda, que lo venimos planteando desde hace un rato largo. No hay un solo rincón de la Argentina que no está endeudado, y ahí tenemos país y provincias, empresas y familia. Y una cosa es tomar deuda externa, el país, para obra pública, para el desarrollo de ciencias y tecnología. Pero la estamos tomando para pagar deuda vieja, y algunas otras obligaciones: tomamos deuda en dólares para cubrir obligaciones en pesos, lo que es una locura total. Eso, un país o provincia.
Una empresa. ¿Para qué puede tomar deuda? ¿Compra de maquinarias? Ponele, pero no para pagar gastos corrientes, para pagar impuestos, para pagar aguinaldos, para pagar salarios.
Una familia, ¿para qué podía tomar deuda? Para comprar bienes durables, electrodomésticos, turismo…hoy es para comprar tomates en el supermercado. Bueno, toda esa degradación de la deuda que siempre llega de la mano del neoliberalismo, hoy como nunca, afectó a las familias. Y hay que buscarle una vuelta. Y la vuelta que encontraron: paguen en 72 cuotas, con guita del Nación, con la que van a salvar a la banca privada. Es esto lo que sucede, y Clarín lo festeja en tapa. Te hace creer que hay que colgarse del alambrado y, en realidad, vas a gritar un gol en contra.
De vuelta al ruedo
Sin tener la resonancia de otros días, el gobernador Sergio Ziliotto va volviendo a ser protagonista de la cosa política diaria. Con Medanito resuelto, con Riveiro adentro esperando lo que viene, ha de haberse sentido congraciado con la publicación de la sección Economía del diario Clarin, destacando su gestión al remarcar que “La Pampa es la única provincia que siempre pagó la luz y ahora busca instalar parques de energías renovables” y que, además, es la provincia donde casi el 100% de sus habitantes tiene acceso a la red 4G. Viniendo de quien viene, es una muy buena señal de que sigue siendo tenido en cuenta.
También se lo sindica como hombre fundamental para el armado de la estrategia de los gobernadores del peronismo de todo el país que mueven sus fichas para un superdomingo electoral en 2027, buscando despegarse de la suerte del presidente, adelantando las elecciones y así consolidar su poder local. Una movida que, en medio de recortes y crisis, busca asestar un golpe estratégico a Milei antes de la presidencial.
También se advierte que ha tomado cierta distancia del armado de Axel Kicilloff. Que haya aparecido el secretario general del Sindicato del Personal de Vialidad Nacional, Miguel Ángel Chamorro, como representante del Movimiento Derecho al Futuro en nombre de Axel en La Pampa, habla a las caras que, por lo menos, todavía, está lejos el momento en que ambos mandatarios, el pampeano y el bonaerense, acuerden marchar juntos en pos de la presidencia de Kicilloff.
Otras movidas
Mientras tanto, en la oposición va quedando claro que lo de Ravier es reafirmar su pertenencia a la LLA sobre todas las cosas. Antes que dedicarle demasiado tiempo a constituir una Alianza donde su candidatura a gobernador se pondría a prueba constantemente, prefiere consolidar su franquicia y anuncia que prontamente presentará un libro que escribió con el presidente. Tomá mate (con Milei).
Los macristas, en tanto, profundizan su despliegue territorial y estuvieron en General Acha para decir que donde ellos gobiernan se vive mejor, reclamando indirectamente, más candidaturas a intendente, a quienes los quieran como socios en Alianza alguna.
Y del que menos se sabe de sus andanzas es de Martín Berhongaray, el que todos los radicales quieren de candidato, aunque él insista que para eso los quiere “a todos adentro”. Y ahí aparece la resistencia, como la que hizo pública “Chito” Forte desde General Pico: “de la filosofía radical, a lo que plantea LLA es muy difícil conseguir 10 puntos en común”.
Y por otro lado, el próximo finde saldrán a la cancha los Plurales de Ziliotto, o por lo menos, los Plurales funcionarios de Ziliotto que, se autoconvocaron a un acto para ir perfilando un candidato propio que “haga volver a brillar a Santa Rosa”.
Ahora, remarcamos lo de los Plurales de Ziliotto, porque en Santa Rosa, los que se dicen leales (o más leales, si se quiere) a Carlos Verna, estarían explorando otras alternativas y no las que se presentarían en el acto del sábado en el Club Argentino.