20/05/2024
Se viene el estallido (?)
El conflicto político y social en Argentina tiene históricamente una topografía que reconoce un recorrido sinuoso y crítico desde la periferia o interior profundo del país y culmina en el centro, donde atiende dios: la provincia de Buenos Aires.
En los años 60 y 70, en el contexto de los procesos revolucionarios en Latinoamérica, la crisis orgánica (política, social y económica) del sistema de gobierno en Argentina dio origen, entre 1969 y 1972 a distintas puebladas conocidas como los azos: Tucumán, Rosario, Córdoba, Mendoza, Jujuy, Salta, Catamarca, Chipoleti, Rawson, etc. que lucharon por el fin de la dictadura y la vuelta de la democracia pero también contra el proceso de quita de derechos laborales y salariales que se había iniciado con el golpe de estado del 1955. Este periodo de crisis sistémica hizo eclosión con la huelga del cordón industrial de Villa Constitución en la provincia de Buenos Aires en 1975.
La respuesta del poder económico contra las reivindicaciones del pueblo trabajador fue el golpe cívico-militar de 1976, más sangriento de la historia argentina.
En los 90, con la implantación de las políticas neoliberales del Consenso de Washington de la mano de Carlos Menem, se alcanza la hiper desocupación a niveles como tuvo, por ejemplo, el nazismo en 1933: 27%. El hambre y la pobreza golpearon primero en el interior, por eso en 1996, en Neuquén los desocupados comienzan una lucha centrada en el corte de rutas denominada piquete. Pronto esto se replicó en Salta y con el tiempo en el interior de la provincia de Buenos Aires hasta que concluyó, en Plaza de Mayo, en una alianza con la clase media cuya propiedad privada (ahorros) había sido expropiada por el gobierno y los bancos.
Hoy en Misiones, en otro contexto, con otros actores de reparto pero con los mismos problemas, el pueblo inicia el camino que está llamado a transitar para sobrevivir a un nuevo ataque de la casta (política y económica).