07/09/2026
📖🕯️ Historias de Terror 🕯️
LA IGLESIA A LA VERA DE LA RUTA
(Relato de terror inspirado en , “La Micaela”, cerca de Vivoratá, basado en un testimonio compartido con MDQ Paranormal )
Yo conocía perfectamente ese tramo de la Ruta 2.
Había viajado cientos de veces entre Mar del Plata y Buenos Aires y siempre me llamaba la atención aquella vieja iglesia que aparecía al costado de la ruta.
Estaba abandonada y cada vez parecía estar más deteriorada.
Una noche de invierno volvía solo hacia Mar del Plata.
Había llovido durante horas y la ruta estaba prácticamente vacía.
Cuando pasé frente a la iglesia, miré hacia el costado como hacía siempre.
Pero aquella noche vi algo que nunca había visto.
Había una luz encendida adentro.
Pensé que quizá alguien había entrado.
Seguí manejando.
Unos kilómetros después escuché un ruido extraño en el auto.
El motor comenzó a fallar.
Miré el tablero.
La temperatura estaba normal.
El combustible también.
Pero el auto perdió fuerza y tuve que detenerme en la banquina.
Intenté arrancarlo nuevamente.
Nada.
Miré hacia atrás.
Desde donde estaba podía verse perfectamente la iglesia.
Y la luz seguía encendida.
Llamé a mi hermano para avisarle que había quedado detenido.
Mientras esperaba la grúa, escuché algo.
Una campana.
Una sola vez.
D**g.
Me quedé mirando la iglesia.
No había viento.
No había nadie alrededor.
Y entonces vi una figura cruzar frente a una de las ventanas.
Parecía una mujer.
Me quedé dentro del auto.
No quería acercarme.
Pero unos minutos después escuché tres golpes en mi ventanilla.
Toc.
Toc.
Toc.
Giré lentamente.
No había nadie.
Sentí que el corazón me golpeaba en el pecho.
Volví a mirar hacia la iglesia.
La luz se había apagado.
Y la figura ya no estaba.
Cuando finalmente llegó la grúa, el mecánico revisó el auto.
Lo arrancó inmediatamente.
—¿Qué le pasó? —pregunté.
Él se encogió de hombros.
—No sé. No tiene nada.
Antes de subir nuevamente al auto, miré por última vez hacia la iglesia.
Y ahí ocurrió algo que todavía no puedo explicar.
En una de las ventanas había una persona.
Esta vez podía verla claramente.
Era una mujer.
Estaba parada detrás del vidrio.
Mirándome.
Pero había algo extraño en su rostro.
Parecía estar sonriendo.
La grúa comenzó a alejarse.
Yo seguí mirando hasta que la iglesia desapareció detrás de los árboles.
Al día siguiente busqué información sobre aquel lugar.
Descubrí que allí había funcionado una escuela muchos años atrás.
Y que la iglesia había sufrido inundaciones y abandono.
Pensé que quizás alguien había entrado aquella noche.
Hasta que llamé a mi hermano.
—¿Te acordás cuando me llamaste aquella noche? —me preguntó.
—Sí.
—Hay algo que nunca te conté.
—¿Qué?
Me dijo que cuando hablábamos por teléfono, mientras yo estaba detenido junto a la iglesia, había escuchado voces de niños detrás de mí.
Pensó que eran personas que estaban cerca.
Pero yo estaba completamente solo.
Nunca volví a detenerme en ese lugar.
Y cada vez que paso por la Ruta 2 y veo aquella vieja iglesia…
evito mirar hacia sus ventanas.
Porque todavía tengo la sensación de que aquella mujer…
sigue esperando que vuelva.
👁️ ¿Vos te detendrías de noche frente a una iglesia abandonada como esta?