08/06/2026
La suspensión del tren a La Picada, cuya circulación se interrumpió hace un mes (el pasado 8 de mayo), comenzó a tener consecuencias directas sobre la continuidad educativa de estudiantes de la Escuela Normal Rural Almafuerte. A un mes de la interrupción del servicio ferroviario, numerosas familias se vieron obligadas a reducir la asistencia de sus hijos a clases debido al incremento de los costos de traslado, mientras que algunos alumnos ya solicitaron el pase a otras instituciones.
La situación afecta principalmente a quienes dependían del tren para llegar diariamente al establecimiento perteneciente a la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Uader. Con la interrupción del servicio, el colectivo se convirtió en la principal alternativa de transporte, aunque su costo resulta significativamente más elevado.
Familias que no llegan a cubrir los gastos
La directora indicó que aproximadamente 27 de las 75 familias cuyos hijos utilizaban diariamente el tren atraviesan dificultades para sostener el gasto mensual en transporte.
“Lo económico afecta muchísimo porque el colectivo cuesta el doble en términos de precio que lo que salía el tren. Esto hace que las familias estén muy preocupadas y hayan optado por no poder enviar a sus hijos todos los días a la escuela; lo hacen día por medio porque directamente no llegan a cubrir el costo del pasaje”, sostuvo Burkhard