17/03/2026
El peligro de acostumbrarse al dolor. 💔
Llevar 38 años enfermo es mucho tiempo. Lo más triste de este hombre no era su parálisis, sino su convicción de que "no tengo a nadie". El dolor de la soledad nos hace creer que estamos condenados a quedarnos al borde de la sanación mientras el mundo sigue de largo. 🕊️
El alivio hoy es Jesús ignorando la piscina y mirando al hombre. Él no necesita que el agua se agite, Él es la Fuente. Cuando le dice "levántate", lo está liberando de la victimización y de la dependencia de otros. La sanación llega cuando decidimos cargar nosotros mismos con nuestra historia (la camilla) y empezar a caminar. ❤️
¿Hay alguna situación en tu vida que ya diste por perdida después de tanto tiempo? Hoy el Señor te pregunta directamente: ¿Quieres curarte? Contanos tu historia o dejá un pedido de oración por esa "parálisis" que querés soltar.