25/09/2026
Buen día. Un corazón sencillo y dispuesto a la Voluntad de Dios, no es algo fácil de obtener. El libre albedrío es uno de los dones que dio el Creador al hombre, pero está subordinado a la voluntad; esto puede ser para elegir lo bueno o lo malo. Rasgar un corazón, es abrirlo y dejar traslucir lo que hay dentro de él; es la capacidad ante Dios de humillarnos y reconocer con sinceridad, que pecamos u ofendimos su Santidad. Si sentimos dolor y angustia, es porque la tristeza según Dios nos embargó; no para asediarnos en un castigo sin tregua, sino para un acompañamiento en el pesar, con amor entrañable. Nunca pensemos en Dios como un soberbio sobre nosotros, sino como Quien nos corrige con paciencia y bondad. Porque fuimos rescatados del pecado, para ser victoriosos sobre el mismo. 2Corintios 7:9