24/07/2026
Hay libros que todavía no existen.
No porque nadie los haya escrito, sino porque las condiciones para que existan también se construyen.
Las editoriales independientes, las librerías de barrio y los proyectos autogestivos sostienen la posibilidad de que aparezcan voces nuevas, incómodas, inclasificables. Voces que muchas veces llegan desde los márgenes. Ese territorio donde la literatura todavía puede arriesgarse a imaginar otras formas de decir, de vivir y de organizar el mundo.
La posible derogación de la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera no es solamente una discusión sobre el precio de los libros. Es una discusión sobre las condiciones materiales que hacen posible la bibliodiversidad y el derecho a publicar, editar, vender y encontrar aquello que no responde a la lógica del éxito inmediato.
Toda política cultural decide qué vidas serán legibles y cuáles quedarán inéditas.
Por eso defender esta ley es también defender la posibilidad de que las escrituras de los márgenes sigan encontrando lectorxs.
Porque toda biblioteca del futuro depende de las decisiones políticas del presente.
Compartí. Difundí.
Defendamos las condiciones para que existan otros mundos.