30/08/2026
“Los Piratas de la Noche”: la historia detrás de la primera transmisión de radio en Simoca
En el marco del Día de la Radiodifusión Argentina, que se conmemora cada 27 de agosto en recuerdo de la primera transmisión radial realizada en el país en 1920 por “Los Locos de la Azotea”, Víctor Hugo Bustamante, conocido popularmente como “Camión”, recordó una experiencia que, casi siete décadas después, tuvo un punto en común con aquella historia: la curiosidad de un grupo de jóvenes que se animó a experimentar con la radio.
Fue alrededor de 1987 cuando, en la casa familiar de Bustamante, comenzó a funcionar “Los Piratas de la Noche”, una transmisión que nació de manera improvisada y que llegó a escucharse prácticamente en toda Simoca. Camión ya trabajaba con equipos de sonido desde los 16 años. Además, su padre y su hermano, Lucho Bustamante, eran radiotécnicos, por lo que en la casa había herramientas y conocimientos que facilitaron las primeras pruebas.
Todo comenzó con un pequeño micrófono de FM que había comprado Lucho. El equipo tenía un alcance de entre 100 y 200 metros, pero Camión quiso probar hasta dónde podía llegar la señal.
Primero colocaron una antena sobre una caña y realizaron distintas pruebas. Lograron ampliar el alcance hasta unos 300 o 400 metros, pero todavía no era suficiente. Finalmente, colocaron el equipo a mayor altura y le agregaron una pequeña antena. El resultado los sorprendió: la señal llegó prácticamente a toda la ciudad.
Así comenzaron “Los Piratas de la Noche”. “Fue más una travesura, digamos, de adolescente”, recuerda Bustamante. No había detrás un proyecto comercial ni una emisora con una estructura definida. Era un grupo de jóvenes con ganas de hacer radio y de ver hasta dónde podían llegar con los elementos que tenían.
La programación era sencilla: música, locución, pedidos y saludos. Las transmisiones comenzaban alrededor de las 21 y podían extenderse hasta la medianoche o, algunas veces, hasta la una de la madrugada.
Entre quienes participaron estuvo Gustavo Romano, un joven que vivía en Buenos Aires y estaba de visita en Simoca. Bustamante recuerda que tenía una voz muy apropiada para la locución. También menciona a Elena Juncos y a otros jóvenes vinculados con la música y el sonido.
La respuesta de los vecinos no tardó en llegar. El teléfono de la casa comenzó a recibir llamados constantemente y algunas personas se acercaban personalmente para dejar pedidos y saludos.
En aquellos años no existían las redes sociales ni los mensajes instantáneos. Los oyentes se comunicaban por teléfono o mediante papeles que acercaban hasta la vivienda. Bustamante recuerda que llegaron a acumularse “bolsas y bolsas” de pedidos y saludos.
El teléfono estaba a unos 30 metros del lugar desde donde transmitían, por lo que su padre debía caminar permanentemente para atenderlo. El movimiento terminó generando algunas molestias en la familia y, después de aproximadamente dos o tres meses, su padre decidió ponerle un límite a la experiencia.
Con el tiempo, Bustamante comenzó a pensar qué podría haber sido de aquella radio si hubiera continuado. “Me hubieras aguantado un poquito más y capaz que esto se hubiera hecho grande”, recuerda haberle dicho años después a su padre.
En esa época, hacer radio requería mucho más trabajo técnico que en la actualidad. No había computadoras, programas de edición ni plataformas digitales. Los equipos se reparaban, se adaptaban y, muchas veces, se armaban de manera artesanal. En ese aspecto, el conocimiento de Lucho Bustamante como radiotécnico fue fundamental para que aquella señal pudiera funcionar.
La música también tenía otra dinámica. Se utilizaban principalmente discos de vinilo y los pedidos de los oyentes eran parte central de la transmisión. Camión tenía una importante colección musical por su trabajo con el sonido y utilizaba esos discos para armar la programación.
A diferencia de una emisora comercial, “Los Piratas de la Noche” nunca tuvo como objetivo generar un negocio. No incorporaron publicidad ni buscaron auspiciantes. La idea era transmitir música, recibir a los oyentes y disfrutar de la experiencia.
Después de aquella primera experiencia comenzaron a aparecer otras propuestas radiales en Simoca. Bustamante recuerda especialmente a FM Simoca, que posteriormente funcionó en El Rosedal y que continuó ese camino con una estructura más organizada.
Los años de la música y el sonido también fueron una escuela para varios jóvenes de la ciudad. Camión recuerda a Freddy Bustamante, que trabajaba como disc-jockey, y a Marcelo Arroyo, relacionado también con la música y la producción.
Incluso recuerda una particular forma de conseguir reemplazantes para los eventos. Cuando algún locutor no podía asistir, buscaba a otra persona, la invitaba a acompañarlo y, una vez en el lugar, le entregaba el micrófono para que se animara a hablar frente al público. Algunos de aquellos jóvenes terminaron incorporándose posteriormente a la locución.
Al recordar aquella experiencia, Bustamante también cuenta cómo imagina que podría ser hoy un proyecto de esas características. Por su relación con la música y el sonido, piensa en una propuesta con grupos folklóricos, músicos invitados y actuaciones en vivo, donde los artistas puedan acercarse a la radio para presentar sus canciones y contar sus historias.
También destaca las posibilidades que existen actualmente para transmitir. A diferencia de aquellos años, hoy un programa puede salir por radio y, al mismo tiempo, mostrarse en vivo por internet. Para Camión, esas herramientas permitirían hacer una propuesta mucho más amplia.
“Los Piratas de la Noche” funcionó durante apenas dos o tres meses, pero aquella experiencia marcó uno de los primeros intentos de hacer radio en Simoca. La historia tiene cierta similitud con la de “Los Locos de la Azotea”. En 1920, un grupo de jóvenes realizó desde Buenos Aires una transmisión que terminó marcando el comienzo de la radio argentina. En Simoca, varias décadas después, otros jóvenes también se animaron a experimentar con una señal y un transmisor, con los recursos que tenían a su alcance, marcando así los primeros pasos de la radio en Simoca.