18/09/2026
🪶 𝗘𝗟 𝗨́𝗟𝗧𝗜𝗠𝗢 𝗗𝗘 𝗟𝗢𝗦 𝗖𝗛𝗔𝗡𝗔́
Blas Wilfredo Omar Jaime murió este jueves 17 de septiembre, a los 92 años, en Paraná. Había nacido en 1934, cerca de Nogoyá, y durante gran parte de su vida guardó un secreto familiar: la lengua y los conocimientos de sus antepasados chaná.
Su madre, Ederlinda Miguelina Yelón, comenzó a enseñarle el idioma cuando tenía 12 años. Ese conocimiento había pasado durante generaciones de mujer en mujer.
📖 𝗨𝗡𝗔 𝗟𝗘𝗡𝗚𝗨𝗔 𝗤𝗨𝗘 𝗦𝗘 𝗖𝗥𝗘𝗜́𝗔 𝗣𝗘𝗥𝗗𝗜𝗗𝗔
Durante años se creyó que la lengua chaná había desaparecido. Después de jubilarse, Blas comenzó a hablar sobre su origen y, junto al lingüista José Pedro Viegas Barros, recuperó alrededor de un millar de palabras y conocimientos de esta cultura.
En 2024, su historia llegó incluso a The New York Times.
🌊 𝗨𝗡 𝗣𝗨𝗘𝗕𝗟𝗢 𝗗𝗘𝗟 𝗔𝗚𝗨𝗔
Los chaná estuvieron profundamente ligados al Paraná, sus islas y sus costas. Vivían de la pesca, la caza y la recolección.
El río y la naturaleza tenían un profundo significado espiritual. Blas explicaba que “atá” significaba agua y “atá-má”, “agua que pasa”: el río.
👩🦳 𝗟𝗔𝗦 𝗠𝗨𝗝𝗘𝗥𝗘𝗦 𝗚𝗨𝗔𝗥𝗗𝗔𝗕𝗔𝗡 𝗟𝗔 𝗠𝗘𝗠𝗢𝗥𝗜𝗔
Las mujeres eran las encargadas de conservar y transmitir la historia, la lengua y las costumbres. Eran las dayendén, las “guardadoras de memoria”.
Blas terminó convirtiéndose en el puente entre aquella tradición familiar y el mundo exterior.
👴 𝗘𝗟 𝗥𝗘𝗦𝗣𝗘𝗧𝗢 𝗣𝗢𝗥 𝗟𝗢𝗦 𝗔𝗡𝗖𝗜𝗔𝗡𝗢𝗦
Los mayores ocupaban un lugar central. Eran respetados y la comunidad tenía la obligación de recibirlos, alimentarlos y garantizarles un lugar donde vivir.
🌱 𝗟𝗔 𝗧𝗜𝗘𝗥𝗥𝗔 𝗧𝗔𝗠𝗕𝗜𝗘́𝗡 𝗧𝗘𝗡𝗜́𝗔 𝗩𝗢𝗭
Antes de cortar un árbol, había que pedir permiso a la tierra y explicar para qué se lo necesitaba. La naturaleza no era solamente algo de lo que vivir, sino algo con lo que vivir.
🏺 𝗘𝗟 𝗕𝗔𝗥𝗥𝗢 𝗖𝗢𝗠𝗢 𝗠𝗘𝗠𝗢𝗥𝗜𝗔
Los chaná también trabajaban la cerámica con arcillas y elementos de la naturaleza.
Entre las expresiones recuperadas aparece “Oye Ndén”, que significa “guarda memoria”. Una frase que parece resumir la historia de Blas.
🐦 𝗘𝗟 𝗦𝗜𝗟𝗘𝗡𝗖𝗜𝗢 𝗧𝗔𝗠𝗕𝗜𝗘́𝗡 𝗘𝗥𝗔 𝗣𝗔𝗥𝗧𝗘 𝗗𝗘 𝗦𝗨 𝗖𝗨𝗟𝗧𝗨𝗥𝗔
Los chaná veneraban el silencio y consideraban a los pájaros como guardianes.
También tenían canciones de cuna. Una de ellas decía: “Utalá tapey-'é, uá utalá dioi” “Duerme pequeñito, el Sol se ha ido a dormir”.
🗣️ “𝗦𝗜 𝗨𝗡𝗢 𝗡𝗢 𝗧𝗜𝗘𝗡𝗘 𝗜𝗗𝗜𝗢𝗠𝗔, 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗣𝗨𝗘𝗕𝗟𝗢”
Para Blas Jaime, conservar una lengua era conservar una manera de mirar el mundo.
Durante décadas, aquello que había sido transmitido en secreto dentro de las familias volvió a ser pronunciado y escuchado.
𝗠𝘂𝗿𝗶𝗼́ 𝗕𝗹𝗮𝘀 𝗝𝗮𝗶𝗺𝗲, 𝗲𝗹 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼 𝗰𝗵𝗮𝗻𝗮́ 𝗽𝗮𝗿𝗹𝗮𝗻𝘁𝗲.
𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗾𝘂𝗶𝘇𝗮́𝘀 𝗲𝘀𝗮 𝗻𝗼 𝘀𝗲𝗮 𝗹𝗮 𝗺𝗮𝗻𝗲𝗿𝗮 𝗺𝗮́𝘀 𝗷𝘂𝘀𝘁𝗮 𝗱𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗲𝗱𝗶𝗿𝗹𝗼.
𝗣𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲́𝘀 𝗱𝗲 𝘁𝗮𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗮𝗻̃𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝘀𝗶𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼, 𝗕𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝗴𝘂𝗶𝗼́ 𝗾𝘂𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗖𝗵𝗮𝗻𝗮́ 𝘃𝗼𝗹𝘃𝗶𝗲𝗿𝗮𝗻 𝗮 𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗿.