23/08/2026
Las actividades religiosas que mueven la economía y turismo Boliviano
Entre agosto y septiembre, Bolivia no solo vive una de sus temporadas más importantes de fe y tradición, sino también un intenso movimiento turístico y económico. Las festividades de la Virgen de Urkupiña, en Cochabamba, y de San Roque y la Virgen de Chaguaya, en Tarija, movilizan a miles de visitantes y generan ingresos para sectores como transporte, hotelería, gastronomía, comercio, artesanía y servicios.
En Urkupiña, autoridades estimaron en 2024 la llegada de más de 3 millones de personas y un movimiento económico cercano a los 79 millones de dólares.
En Tarija, las fiestas de San Roque y Chaguaya se han convertido en un importante atractivo para el turismo nacional e internacional: en 2023 se estimó un movimiento de alrededor de 15 millones de bolivianos durante agosto y septiembre, mientras que para 2026 las autoridades proyectan cerca de 50 mil visitantes.
Más allá de su dimensión religiosa, estas celebraciones representan una oportunidad para dinamizar las economías locales, preservar tradiciones y posicionar a Bolivia como un destino de turismo cultural y religioso durante una época del año en la que miles de personas se desplazan dentro y fuera del país.