09/10/2026
EL MAZAZO FINAL DEL “GOBIERNO TRANCA” A LOS POBRES: EL DECRETO SUPREMO 5667 CONDENA A PAGAR HASTA 130 BOLIVIANOS POR GARRAFA DESDE 2027
Presentado falsamente por el Ejecutivo como una "ampliación" del beneficio, la norma fija el 31 de diciembre de 2026 como el fin definitivo del subsidio al gas doméstico. La garrafa de 10 kilos se disparará de Bs 22,50 a más de Bs 130, demoliendo el presupuesto de hogares, vivanderas, mercados y pensiones de todo el país.
REDACCIÓN CENTRAL / GRUPO MARAÑÓN PERIODISMO DIGITAL
La promesa gubernamental de preservar el gas doméstico como el último bastión de protección social para las familias bolivianas se ha derrumbado por completo.
La promulgación del Decreto Supremo 5667 por la administración de Rodrigo Paz traza la hoja de ruta para la eliminación definitiva de la subvención al Gas Licuado de Petróleo (GLP), fijando como fecha límite de expiración el próximo 31 de diciembre de 2026.
Aunque el discurso oficialista intentó maquillar la medida calificándola como una "ampliación temporal" del beneficio, la letra mu**ta de la norma actúa como un ultimátum económico. A partir del 1 de enero de 2027, el Estado dejará de cubrir el costo real del gas producido en plantas y refinerías, dejando que el precio en los camiones repartidores se desplome hacia su valor de mercado internacional. Esto significará que la garrafa familiar de 10 kilogramos —cuyo precio se mantiene congelado en 22,50 bolivianos— pasará a costar entre 130 y 150 bolivianos, multiplicando por seis el gasto diario de la población más vulnerable.
EL DECRETO 5667 Y LA CONTRADICCIÓN OFICIALISTA
El análisis de la norma aprobada en gabinete expone una severa incongruencia entre las promesas electorales de contención social y las exigencias del programa de ajuste acordado con los organismos multilaterales:
El ultimátum del 31 de diciembre: La norma establece con claridad que el subsidio estatal al GLP en refinerías y plantas finaliza el último día de 2026. La proyección técnica respaldada por analistas como el exministro de Hidrofrigueros Álvaro Ríos confirma que el precio real de la garrafa roza los 130 bolivianos, cifra que en fronteras con Perú y Argentina supera incluso los 200 bolivianos.
El PGE 2027 sin margen para subsidios: La postura del Viceministerio de Presupuesto es tajante: el Presupuesto General del Estado 2027 no contemplará partidas para la subvención de carburantes (diésel, gasolina ni GLP) por considerarlo un esquema "regresivo" para las arcas públicas.
La trampa del doble discurso: Mientras Presupuesto anuncia la eliminación del gasto, el Viceministerio de Hidrocarburos ensaya un discurso defensivo prometiendo mantener la garrafa subvencionada "pese a los compromisos con el FMI".
Esta flagrante contradicción gubernamental marea la perdiz para ganar tiempo, dejando a las familias en la incertidumbre absoluta a pocos meses del encarecimiento.
DE LA AUTOSUFICIENCIA A LA IMPORTACIÓN: EL COLAPSO ENERGÉTICO
El trasfondo técnico que precipita este paquetazo social es la severa caída en la producción nacional de hidrocarburos. Estudios de la Fundación Jubileo advierten que Bolivia dejará de ser autosuficiente en GLP e ingresará de lleno al ciclo de importación del producto a partir de este año.
Al tener que comprar el gas licuado a precios internacionales para cubrir la demanda interna, el Tesoro General de la Nación se enfrenta al mismo abismo fiscal que colapsó la subvención del diésel y la gasolina. Sin divisas suficientes en el Banco Central para sostener las compras externas, el Gobierno optó por trasladar el costo real directamente al consumidor final.
LA ONDA DE CHOQUE EN EL BARRASO SOCIAL: MERCADOS, VIVANDERAS Y TRANSPORTE
El impacto de elevar el costo de la garrafa de Bs 22,50 a más de Bs 130 o 150 representa un golpe devastador para la cadena alimentaria e informal que sostiene la economía popular:
1. Mercados, pensiones y vivanderas: El GLP es el insumo operativo primario para miles de comedores populares, puestos de mercado, pensiones, calderías y pequeños emprendimientos gastronómicos. Una garrafa cinco veces más cara se traducirá de inmediato en un incremento directo en los precios del desayuno, el almuerzo popular y los alimentos de primera necesidad en todo el país.
2. Corte en la distribución y desabastecimiento: Los efectos del reajuste energético ya se sienten en las calles. En Cochabamba, los distribuidores suspendieron el reparto barrial tras el encarecimiento de sus costos operativos provocado por el "dieselazo" en el transporte. En La Paz y Oruro, los vecinos han comenzado a bloquear avenidas principales ante la falta de garrafas y el temor al desabastecimiento.
3. Alarma vecinal y amenaza de convulsión: Las Federaciones de Juntas Vecinales (Fejuves), junto a las confederaciones de gremiales y el transporte pesado, se declararon en estado de emergencia. Los dirigentes advierten que golpear el recipiente donde la gente cocina tres veces al día provocará un escenario de convulsión social incontrolable a nivel nacional.
EL COSTO DE LA VIDA SIN RED DE CONTENCIÓN
La decisión de enterrar el subsidio al GLP bajo el Decreto Supremo 5667 completa el cuadro de liberalización de precios emprendido por la administración de Rodrigo Paz. De consolidarse la meta del PGE 2027, las familias bolivianas enfrentarán por primera vez en tres décadas un mercado energético totalmente liberado, donde el costo de calentar el hogar y preparar los alimentos diarios quedará expuesto, sin red de contención estatal, al precio del gas importado y al valor real del dólar.