07/07/2026
No fue fácil mostrar el Centro de Educación Alternativa Vilaque (CEAV) a través de las redes sociales. Pues, implicó invertir tiempo, aprender nuevas formas de comunicación y enfrentar la exposición frente a una cámara.
Principalmente, existían preguntas y temores: ¿qué pensarán los estudiantes al conocer una institución con solamente cuatro aulas, sin una muralla, con servicios básicos aún insuficientes y con muchas necesidades pendientes? La realidad fue aceptada tal como es. Por supuesto, hubo deserción con el pasar de los días, otros se retiraron al solo ver la realidad del CEAV.
Sin embargo, muchos de los estudiantes no llegaron buscando únicamente una infraestructura cómoda; llegaron buscando una oportunidad de concluir sus estudios en un horario que se adecuaba a sus realidades, expectativas y responsabilidades.
Mucho de lo que hoy existe en el CEAV fue construido con el esfuerzo de profesores, estudiantes que hoy ya son bachilleres, algunos consejos educativos y autoridades de la comunidad y alguno que otro del Municipio.
Aún falta mucho por hacer. Como docentes también reconocemos nuestras limitaciones; no siempre logramos responder a todas las necesidades de nuestros estudiantes, pero existe una preocupación constante por escuchar sus realidades, mejorar nuestras prácticas y mantener vivo este espacio educativo.
Sin embargo, sería injusto explicar la historia del CEAV solamente desde la falta de apoyo externo. La realidad ha sido más compleja. Han existido momentos en que las autoridades municipales y comunitarias apoyaron directamente al centro, así como otros momentos de indiferencia e incluso su cuestionamiento sobre su permanencia: "que se pierda el CEAV" decían algunos.
Elio Rojas.
(Continuará)