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👉LA MARCA DEL GOBIERNO DE RODRIGO PAZAndrés Gómez VelaEran los últimos días de un ciclo de 20 años de masismo. El epílog...
16/08/2026

👉LA MARCA DEL GOBIERNO DE RODRIGO PAZ

Andrés Gómez Vela

Eran los últimos días de un ciclo de 20 años de masismo. El epílogo de una pésima obra política. Al día siguiente juraría el nuevo Presidente.

—El Rodrigo es parte de una verdadera dinastía —me dijo una amiga muy apreciada, durante una de esas charlas ocasionales.

—¿De cuál, pues? —pinché, sabiendo qué me iba a responder.

—De la dinastía Paz. Es hijo de un Paz y nieto de otro Paz, ambos expresidentes. Pertenece a una de las familias con mayor peso en la historia política del país —me explicó.

Sus palabras sonaban a esperanza. Transmitían admiración. Traslucían una confianza casi excesiva. En su mirada había identificación. Algo parecido a: después de dos décadas, volveré a tener un presidente que se parece a mí y a mi familia.

Interpreté aquella conversación en el contexto social de mi amiga. Su comentario comunicaba pertenencia y sugería que esa condición —el apellido, la familia, la trayectoria— podía ser suficiente para enfrentar la tremenda crisis que Bolivia heredaba del masismo.

Algunos medios contribuyeron a esa expectativa. Trataron al nuevo Presidente como una celebridad antes de que pudiera demostrar resultados. El poder, además, suele construir una atmósfera particular alrededor de quien lo ejerce. Los elogios sustituyen a las preguntas, los amigos a los críticos y la confianza personal empieza a confundirse con capacidad de gobierno.

Pero una victoria electoral inesperada no equivale, por sí misma, a demostrar capacidad. Tampoco un apellido transmite, por herencia, talento para gobernar.

La realidad no tardaría en demostrarlo.

Para sostener la imagen de que había llegado a la Presidencia por sus méritos, el nuevo mandatario construyó su propio relato y, en esa tarea, involucró incluso a su hija. Se rodeó, además, de personas de confianza. Y cuando un gobernante se rodea principalmente de amigos y fieles, aparece un riesgo conocido: que quienes deberían decirle la verdad terminen diciéndole aquello que quiere escuchar. Entonces, las críticas comienzan a parecer ataques; las advertencias, envidia; y los cuestionamientos, traición.

Nueve meses después, la realidad fue implacable. Demostró que pertenecer a una “dinastía” no dota automáticamente de capacidad ni de visión. Y fue tan implacable que ahora personas del mismo espacio social que depositaron su esperanza en el nuevo gobierno comenzaron a ponerle una marca.

El primero fue Samuel Doria Medina, quien respaldó a Rodrigo Paz desde el inicio de la segunda vuelta y puso a disposición del proyecto parte de su equipo económico. Meses después, ya estaba decepcionado.

“Le dije al Presidente que la corrupción iba muy rápido y la gestión lenta”, declaró en julio pasado.

La frase fue mucho más allá de su autor porque en política la comunicación no depende solamente de lo que se quiere decir, sino de lo que finalmente queda en la cabeza de la gente. Y el mensaje que quedó fue claro: corrupción e ineficiencia.

La acusación no apareció en el vacío. Antes y después de aquella declaración se acumularon escándalos que fueron alimentando esa percepción: el caso de las maletas, las cajas fuertes vinculadas al narcotraficante Sebastián Marset, el avión que se estrelló cargado de dinero, la "gasolina basura" y el caso de los casi 190 kilos de oro incautados en el aeropuerto de Viru Viru.

Después llegaron otros casos. Dos adquirieron particular fuerza por el contraste entre los datos conocidos. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, había declarado ante la Contraloría un patrimonio de 392 bolivianos en noviembre de 2025 y, cinco meses después, se compró un Audi eléctrico por 350 mil bolivianos.
Algo parecido ocurrió con el gerente de la Caja Nacional de Salud, Wálter Hoyos. Una declaración patrimonial consignaba 1.063 bolivianos y posteriormente aparecieron reportes sobre más de 7 millones de bolivianos en sus cuentas.

La realidad no respeta dinastías. Y la crisis económica tampoco respeta apellidos.

En nueve meses, las interminables filas en los surtidores terminaron de completar la otra palabra: ineficiencia. La población no necesita un estudio académico para percibirla. La experimenta cuando pierde horas buscando combustible, cuando no sabe si encontrará gasolina o diésel y cuando despierta cada día sin saber qué problema tendrá que enfrentar.

La Cámara Agropecuaria del Oriente y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz, instituciones que apostaron por el Gobierno incluso antes de que llegara al Palacio, también remacharon esa percepción.

“El diagnóstico de esta crisis ya lo conocíamos todos hace más de nueve meses y los culpables también. Seguir repitiéndolo no cambia nada y ya no es excusa. Lo que falta no es información, lo que falta es velocidad”.

La fórmula política terminó siendo sencilla: lentitud = ineficiencia.
El sello conceptual lo puso H.C.F. Mansilla, uno de los intelectuales más sobresalientes de Bolivia, al describir la transición desde los 20 años de masismo hacia el nuevo poder. Su frase fue lapidaria: después de un gobierno “izquierdista, populista, extremadamente corrupto e ineficiente”, Bolivia tiene ahora un gobierno dirigido por “una élite de blancos extremadamente ineficientes en el plano técnico y extremadamente corruptos en el plano ético”.

Ahora, cuando mucha gente escucha “Gobierno de Rodrigo Paz”, las palabras que aparecen asociadas son corrupción e ineficiencia.

Hasta mi amiga está enojada. La "gasolina basura" afectó su vehículo y le agobia despertar cada día con la incertidumbre de tener que hacer fila en una gasolinera.

—Encima de ineptos, ladrones —me dijo la última vez que la vi.

👉El filósofo y politólogo Hugo Celso Felipe Mansilla Ferret, más conocido como H.C.F. Mansilla, acompañó hoy a la period...
14/08/2026

👉El filósofo y politólogo Hugo Celso Felipe Mansilla Ferret, más conocido como H.C.F. Mansilla, acompañó hoy a la periodista Mery Vaca en su programa "Sin Maquillaje" del canal Brújula Digital. En el mismo, el filósofo expuso sus cuestionamientos al gobierno actual, quien, desde su perspectiva, es ineficiente y corrupto.

Puedes ver la entrevista completa en: https://www.youtube.com/watch?v=I_FfEbswyv4&time_continue=2349&source_ve_path=MjE0Mjgz&embeds_referring_euri=https%3A%2F%2Funitel.bo%2F

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¡Fuerza, pueblo de Colombia y Venezuela!
14/08/2026

¡Fuerza, pueblo de Colombia y Venezuela!

SANTA CRUZ $.A. Y LA ESPIRAL DEL SILENCIOEscribe Damián Andrada.Más allá de la excelente promoción de un libro a partir ...
13/08/2026

SANTA CRUZ $.A. Y LA ESPIRAL DEL SILENCIO

Escribe Damián Andrada.

Más allá de la excelente promoción de un libro a partir del intento de censura, me quería quedar con una crítica que circuló mucho en las redes sociales sobre el libro Santa Cruz $.A.: "¿Por qué los collas escriben sobre Santa Cruz?".

Me gustaría arriesgar una hipótesis: en Santa Cruz, cuestionar o ir en contra del pensamiento de la élite económica local implica un costo que solamente muy pocos cruceños están dispuestos a pagar.

Lo observé particularmente en los muchísimos días que bloquearon la ciudad por el "Censo 2023". En mi vida, nunca vi una razón menos relevante (el año de un censo) para tener bloqueda una ciudad durante más de un mes: se arruinaban comercio y se destruían empleos... ¡Y absolutamente nadie se animaba a decirlo en voz alta!

Así se silencia las voces disidentes en esta ciudad. Que hablen mal de vos, que te escrachen por las redes sociales o la "muerte civil" son algunas de las herramientas que utiliza el poder cruceño para silenciar a quienes se animan a opinar diferente.

Una incoherencia total de los defensores del liberalismo: acallar las opiniones diferentes. Como si la diversidad de opiniones y el debate no hicieran que una sociedad creciera. ¿O acaso estos liberales no leyeron a John Stuart Mill?

Probablemente sea por eso que estos collas se animaron a cuestionar al agronegocio y, probablemente por eso, hayan intentado censurar su presentación en El Altillo Beni.

Felicitaciones a las y los colegas. Y que florezcan mil debates.

JULIA, PERLA Y EL ESPECTÁCULO DE LA INDIGNACIÓN DIGITALEscribe Wilmer Machaca, analista de datos. Recientemente se conoc...
13/08/2026

JULIA, PERLA Y EL ESPECTÁCULO DE LA INDIGNACIÓN DIGITAL

Escribe Wilmer Machaca, analista de datos.

Recientemente se conoció el caso de Julia, una comunaria de Macha que huía de su esposo debido a los constantes maltratos y que había tomado la decisión de escapar junto a su hija menor. La historia cobró notoriedad pública a través de Perla Potosina, una creadora de contenido que narró el hecho en TikTok. La publicación no tardó en volverse viral: de lejos, se convirtió en el video con mayor interacción de su perfil, superando los 14,4 millones de visualizaciones y dando paso a una saga de publicaciones sobre la misma historia.

El relato inicial señalaba que Julia había escapado para salvar su vida y rescatar a su otro hijo, quien habría sido golpeado y quemado con agua caliente. Tras caminar tres horas desde su comunidad, se encontró en el camino con el vehículo en el que retornaba Perla, a quien pidió auxilio. La creadora la acogió en su casa y, al día siguiente, la llevó ante su padre, quien es abogado, para evaluar las acciones legales a seguir. Posteriormente acudieron al Centro Juana Azurduy y al SLIM de Sucre, entidades de las cuales no obtuvieron una respuesta inmediata.

Pero, más allá del impacto mediático, la historia de Julia no es un hecho aislado. Es la manifestación visible de un fenómeno mucho más amplio en San Pedro de Macha. Cientos de mujeres jóvenes han tenido que irse en silencio, sin que sus vidas se hicieran virales ni recibieran la “solidaridad” efímera de la era de TikTok. En un municipio donde apenas el 36 % de los partos es atendido por personal médico y más del 32 % de los hogares vive en condiciones de hacinamiento, la maternidad temprana y la violencia suceden sin generar demasiado asombro. Son parte de una realidad cotidiana en la que la urgencia, muchas veces, está simplemente en trabajar para subsistir.

El Censo 2024 expone una realidad particularmente llamativa: en el rango de 25 a 29 años, precisamente la edad de Julia, existen casi 350 mujeres menos que hombres: 949 varones frente a solo 605 mujeres. La desproporción sugiere un proceso de salida particularmente intenso entre las mujeres jóvenes, en un entorno marcado por la precariedad y por limitadas garantías de acceso a salud y protección. Mientras la digitalización avanza en las ciudades, en este rincón de Potosí apenas el 3,34 % de los hogares cuenta con internet fijo y solo un 44,7 % con internet por megas. Esta brecha dificulta que las propias comunarias narren sus realidades y las deja, muchas veces, a merced de que un tercero decida o no enfocar sus cámaras hacia ellas.

Escapar del hogar por miedo al maltrato tampoco es algo nuevo. De mi infancia recuerdo a vecinas o familiares llegar con sus hijos a esconderse en mi casa, huyendo de los golpes. Con el tiempo entendí que ni las comunidades rurales están exentas de la violencia ni los entornos de clase alta son impecables: la violencia atraviesa todas las capas sociales; lo que cambian son sus formas, sus contextos y sus causas.

La historia de Julia pronto tomó aristas más complejas. Tras la narrativa inicial impulsada por Perla y su entorno familiar, entró en escena otra creadora de contenido, la Dra. Khalesa, quien viajó a Macha para presentar la versión del padre de los niños. En esa intervención apareció también el propio alcalde municipal. Desde ese momento, la audiencia ya no solo consumió los relatos, sino que comenzó a añadir especulaciones que terminaron deformando el caso original. Las reacciones se volcaron mayoritariamente contra la autoridad edil y se abrió una pugna entre la indignación moral, colectivos feministas y sectores que cuestionaban el abandono institucional en materia de salud y protección a la víctima.

Puedes leerlo completo en: https://quya.com.bo/2026/08/13/julia-perla-y-el-espectaculo-de-la-indignacion-digital/

UNA BREVE INTRODUCCIÓN AL TRAP POLÍTICO CRUCEÑOEscribe Giovanni Bello, escritor e historiador.Cierto trap cruceño temati...
11/08/2026

UNA BREVE INTRODUCCIÓN AL TRAP POLÍTICO CRUCEÑO

Escribe Giovanni Bello, escritor e historiador.

Cierto trap cruceño tematiza un término local sugerente, el del “mocasinero”. Un mocasinero es el equivalente al “fresa” mexicano: miembro de la clase media o la clase alta tradicional cruceña, viste ropa casual (de ahí los mocasines) y es caracterizado como “cuadrado” o alguien a quien “le falta calle”. En su burla del mocasinero, el trapero se postula como quien es opuesto a él: proviene de la misma clase social, pero es más moderno, pertenece menos a la élite provinciana y más al colectivo de consumidores de estilos globales de internet. Es elocuente que sean precisamente los traperos los que se burlen del mocasinero, porque el trap es un género musical que ha desplazado casi a todos los demás géneros musicales locales en términos de la representación de la identidad cruceña contemporánea. Para quien no sepa, el trap cruceño es uno de los subgéneros musicales más importantes y nutridos de la música boliviana de las últimas décadas, y tiene ya una historia larga, sobre la que ameritaría escribir extensamente.

Desde la perspectiva del materialismo cultural, un género musical no es el reflejo de una colectividad preexistente, sino una práctica cultural que participa activamente en la producción y organización de las experiencias, identidades y relaciones sociales de quienes lo producen y lo consumen. Esto es importante, porque consideramos que el trap cruceño concretiza líneas de pensamiento y acción colectivas que de otro modo no podrían ser articuladas, o al menos no de la misma forma. Este género musical articula el deseo de Santa Cruz de proyectarse como una ciudad cosmopolita y moderna, a la vez que da cauce a tendencias importantes de su realidad: la violencia callejera, la expansión urbana, el narco, la misoginia y el racismo/regionalismo, entre otros. Creemos, por eso, que en Santa Cruz no hay ningún otro género musical en la actualidad que encarne con tanta claridad esas tendencias debido fundamentalmente a que la identidad cruceña tradicional, aquella que representaba por ejemplo el taquirari, es ahora una pieza de museo. La ciudad se ha expandido a un ritmo acelerado por la afluencia de migrantes andinos y de las provincias, de tal modo que las viejas élites y su cultura ya no son representativas de la realidad concreta de la ciudad.

Pero paradójicamente, siendo el trap cruceño fruto de esa expansión urbana, reproduce en algunos de sus sectores ideas y sentimientos regionalistas y ra***tas provenientes de esa cultura de élite que está en vías de extinción ¿Cómo solucionan estos traperos la paradoja que se da entre su deseo de no perder su habitus ra***ta y de que al mismo tiempo la riqueza de su género musical se da precisamente por la extinción de la vieja identidad cruceña de las elites provincianas debido a la inmigración de collas y guarayos? Bueno, en parte, por un lado, se diferencia del cruceño tradicional provinciano que ahora estaría encarnado en el “mocasinero”, y del otro, abraza en algunos de sus extremos a las ideologías de la derecha y la derecha alternativa, que han adquirido durante estas ultimas décadas un atractivo renovado para los jóvenes consumidores de la cultura del internet.

Acá va entonces una lista muy breve e introductoria de canciones sueltas que nos muestran el panorama político del trap cruceño y las diferentes gamas de sus tendencias.

Puedes leerlo en: https://quya.com.bo/2026/08/11/una-breve-introduccion-al-trap-politico-cruceno/

¿TÚ TAMBIÉN FUISTE A BUSCAR "MUNASQUECHAY" DE LOS KJARKAS PARA RECORDAR ESE TEMAZO?
10/08/2026

¿TÚ TAMBIÉN FUISTE A BUSCAR "MUNASQUECHAY" DE LOS KJARKAS PARA RECORDAR ESE TEMAZO?

DETRÁS DEL BALÓN: ¿SE PUEDE DESPOLITIZAR EL FÚTBOL?Escribe Juan Pablo Marca.Fernando Carrión (2014), en La dimensión pol...
05/08/2026

DETRÁS DEL BALÓN: ¿SE PUEDE DESPOLITIZAR EL FÚTBOL?

Escribe Juan Pablo Marca.

Fernando Carrión (2014), en La dimensión política del fútbol: su fascinación y encanto, recuerda una célebre afirmación de Eduardo Galeano: “El fútbol y la patria están siempre atados; y con frecuencia los políticos y los dictadores especulan con esos vínculos de identidad”. En la misma línea, José Llorenti (21 de julio de 2026), en Fútbol y política, sostiene que el fútbol no se limita a lo que ocurre dentro de la cancha, sino que incluye todo aquello que sucede antes, durante y después del partido, movilizando emociones, identidades e intereses que trascienden lo estrictamente deportivo. En otras palabras, lo extrafutbolístico también forma parte del fenómeno futbolístico.

Puedes leerlo completo en: https://quya.com.bo/2026/08/05/detras-del-balon-es-posible-despolitizar-el-futbol/

Instagram: https://www.instagram.com/p/DbqUcIRldU9/?img_index=2&igsh=MWd6bDVrMG81dWhyaQ==

AÑO Y MEDIO DE DIPLOMACIA INDO-BOLIVIANAEscrito por Stephanie Guarachi.En febrero de este año, India se volvió un tema d...
04/08/2026

AÑO Y MEDIO DE DIPLOMACIA INDO-BOLIVIANA

Escrito por Stephanie Guarachi.

En febrero de este año, India se volvió un tema de conversación nacional por todas las razones equivocadas. El motivo fue la asistencia del vicepresidente Edmand Lara a la Cumbre Global de Impacto de IA en Nueva Delhi. Lo que a los ojos de muchos periodistas y del público en general se volvió motivo de escrutinio y burlas, en realidad opacaba un asunto más grande: el crecimiento de la influencia internacional de India en el mundo.

Después del 2008, año del colapso del sistema financiero mundial, la influencia global empezó a desplazarse de Occidente hacia Oriente, y la influencia asiática ha crecido de manera exponencial desde entonces. En Latinoamérica esa influencia ha sido más evidente a través de los programas de cooperación internacional de China y de una relación diplomática cada vez más sólida con Pekín. Sin embargo, otro gigante se prepara para disputar esa presencia: India.

En marzo del 2025, las relaciones diplomáticas entre India y Bolivia dieron un salto cualitativo al tener, por primera vez, un embajador residente en La Paz: Rohit Vadhwana. Desde entonces la agenda diplomática india ha estado marcada por reuniones con sectores empresariales, culturales y educativos. En el último año y medio se han contabilizado más de 40 reuniones bilaterales con distintos actores políticos y privados del sistema boliviano.

Esa relación se evidencia aún más en el plano comercial, que hoy ronda los mil millones de dólares y posiciona a India entre los tres principales destinos de las exportaciones bolivianas —solo detrás de China y Brasil—, según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE, 2025). Solo entre enero y mayo de este año, Bolivia exportó a India 615,56 millones de dólares, de acuerdo con datos del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural. Los textiles, los granos de soya y los minerales siguen siendo las principales exportaciones bolivianas hacia India. Esa prioridad comercial contrasta, sin embargo, con los servicios que la embajada todavía no ofrece; a pesar de tener sede en La Paz, esta aún no brinda servicios de visado a nivel nacional y en su lugar remite esos trámites a la embajada en Lima, Perú.

Esta creciente presencia india en el país también es parte de una agenda internacional mayor. Viksit Bharat 2047 es el plan nacional que ambiciona convertir a India en un país desarrollado para el centenario de su independencia, uno de los proyectos más ambiciosos del primer ministro Narendra Modi. Para lograr ese desarrollo, la política exterior y la diplomacia son el brazo clave con el que India busca posicionarse en esa escala global y Bolivia, con su nuevo embajador residente y su agenda bilateral en expansión, es parte de ese tablero.

La pregunta que deberíamos hacernos como bolivianos es sobre la estrategia real de India para lograrlo. Una de las tácticas que China ha usado para escalar su posicionamiento global con países en vías de desarrollo ha sido la inversión en proyectos de infraestructura y la apertura de mercados comerciales rentables. Esa estrategia ha generado en muchos países una dependencia comercial hacia China, y ha creado deudas mucho menos visibles que las que ya existen con la banca internacional. La pregunta que nos toca hacer desde Bolivia es si estamos leyendo la letra pequeña de esta nueva alianza con el siguiente gigante asiático y si podemos encontrar formas no extractivistas de relacionarnos diplomáticamente con nuevos aliados.

Mientras esas preguntas quedan flotando en el aire, habrá que mirar hacia el futuro y observar si los nuevos sistemas internacionales y sus instituciones plantean formas distintas de crecimiento o si repiten los viejos patrones heredados de las potencias coloniales que siguen siendo Occidente. Ahí es donde valdrá la pena prestar atención a instituciones como el BRICS que celebrará su próxima cumbre el 12 y 13 de septiembre en Nueva Delhi—un nuevo capítulo en la partida que Bolivia, lo sepa o no, ya está jugando.

LA DEMAGOGIA COMO MONEDA CORRIENTEEscrito por:Dennis Lema AndradeArquitecto y escritorTras su quinta cerveza, un gracios...
03/08/2026

LA DEMAGOGIA COMO MONEDA CORRIENTE

Escrito por:
Dennis Lema Andrade
Arquitecto y escritor

Tras su quinta cerveza, un gracioso amigo cruceño contaba que, en los noventa, su papá trabajaba dieciséis horas al día con sueldo mínimo, y aún así tenía un garzonier secreto y una segunda familia. “Ahora, con esta devaluación obscena, imposible seguir la tradición de mi viejo y pensar en una familia paralela”, se quejaba mientras dejaba descansar la lata sobre su barrigota.

Es igual de triste el reclamo de un señor alteño que, borracho a la salida de un club de desnudistas, grabó un sentido video donde denunciaba que las “traviesas” no le aceptaban billetes de serie B , y amenazaba al presidente Paz con organizar una “marcha de la frustración” contra su gobierno indolente con los más necesitados.

La vida no solo está cuesta arriba para esos dos simpáticos pecadores. Las historias de la UDP que nos cuentan padres y abuelos —billetes trasladados en carretillas; ciudadanos acompañados de librecambistas para cobrar su sueldo y convertirlo en dólares al instante— ya no parecen tan distantes.

La devaluación segundo a segundo es una realidad de terror. No sé cuánto les afecta a ustedes, pero la semana pasada yo viví una pesadilla que no me llevó al hospital, pero sí a un mullido diván: saqué del banco un monto considerable y, en el taxi camino a la casa de cambios, recibí un mensaje con la noticia de un alza de 10 centavos respecto a la cotización que me habían dado una hora antes.

Tampoco sé cuánto le afecta al presidente Paz, cuyo carisma ya no logra ocultar su demagogia. No lo digo porque, disfrazado con chulo y poncho, siga vendiendo humo a las poblaciones humildes que lo observan con suspicacia por su torpe viraje antipopular. Tampoco porque el año pasado vino a mi podcast (https://www.youtube.com/watch?v=f6gqcQ4kGyA) y afirmó que, de ser presidente, nos devolvería, “al día siguiente”, los dólares secuestrados en el banco. Aunque también. Pero, sobre todo, porque su “sinceramiento” se detuvo en la cotización del dólar. En sus discursos, en cambio, la demagogia sigue siendo la moneda corriente.

Como ciudadano, preferiría un nuevo viraje, igual de antipopular, pero más honesto. En lugar de seguir contando su “anécdota rosa” con los Bush, y en vez de subirse al tren del llunk’erío conducido por su canciller y recibir el Cóndor de los Andes mientras el país arde, preferiría que nos diga, sin filtros, lo mal que estamos. Que reconozca de una vez que su fuerza real no le alcanza para gobernar en solitario. Que tienda un puente de debate respetuoso con el vicepresidente —si la primera reunión se da en un sauna, como se rumorea, sugeriría que sea en uno seco para que puedan mirarse a los ojos—. Que abandone las polémicas inútiles con los partidos del frente y en su lugar se acerque a ellos para construir consensos.

Su gestión está muy por debajo de las expectativas. Seguimos haciendo indignantes filas por carburantes. Su gobierno no logra —¿o no quiere?— reducir la burocracia, y denota improvisación en todas sus instancias. Tampoco ayuda el inadmisible —“masista”— abuso del Estado por parte de familiares y allegados, tan decepcionante que, cuando estalle el próximo conflicto, la maltratada clase media terminará hartándose y volcándose en su contra.

Y eso no lo deseo. Sería una pena darles la razón a mis amigos ultra del tenis, que el otro día casi linchan a un empleado del club porque en las duchas puso jabón líquido donde va el shampoo, atentando contra sus sedosas cabelleras. También sería darle la razón al Capo del Trópico, que en su radio se las da de Jeffrey Sachs ante una audiencia boquiabierta ante tanto descaro.

El panorama nacional es sucio y gris como el humo del chaqueo. Hasta ayudar a reactivar la economía se vuelve una odisea. En las vacaciones invernales, mi esposa y yo consideramos viajar al interior, pero los precios obscenos de los pasajes nos hicieron desistir. Entonces pensamos en turismo local. Pero, ¿dónde ir sin que la salud o la vida peligren? ¿Al Tunari incendiado? ¿A la narco-republiqueta del Chapare? Ni locos. ¿Entonces cómo ayudamos? No como sugiere el ministro de Economía: me sentiría un estúpido sacando mis escasos dólares del colchón para llevarlos al banco.

Comprendo que nos pidan paciencia. El gobierno heredó un país en bancarrota, pero debe entender que esa paciencia tiene límites —económicos, emocionales, intelectuales, éticos— y debe reaccionar en consecuencia. Mientras tanto, celebro el primer año postbicentenario cocinando a la parrilla un bife cruceño que costó como un Wagyu, con la misma impotencia con la que miro el tipo de cambio.

Puedes leerlo en: https://quya.com.bo/2026/08/03/la-demagogia-como-moneda-corriente/

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