01/06/2026
INFORME DE PRENSA
El Noticiero.Yacuiba.
CRISIS DE GOBERNABILIDAD EN BOLIVIA PRESIÓN DESDE EL CHAPARE PONE EN JAQUE AL GOBIERNO DE RODRIGO PAZ.
LA PAZ 31 de mayo de 2026 — El Estado Plurinacional de Bolivia atraviesa una de sus mayores crisis de gobernabilidad desde la asunción del presidente, Rodrigo Paz Pereira. Apenas a unos meses de iniciar su mandato tras las elecciones, el ejecutivo enfrenta un escenario de alta tensión social caracterizado por bloqueos de carreteras y protestas que, según denuncias del oficialismo y analistas internacionales, forman parte de una estrategia de desestabilización orquestada por el expresidente Evo Morales desde su bastión político en el Trópico de Cochabamba.
El factor Chapare y los clanes de presión
Tras perder el control del aparato estatal, Evo Morales ha concentrado su poder en la región del Chapare, utilizándola como un fuerte territorial desde el cual ejerce una férrea resistencia. La actual administración de Rodrigo Paz acusa de manera directa al exmandatario de instrumentalizar sindicatos cocaleros y sectores sociales afines para cercar económicamente al país, paralizando el transporte de mercancías y el abastecimiento básico mediante bloqueos radicales.
A esta tensión política se suma la delicada situación judicial de Morales, quien enfrenta graves acusaciones por presunta trata y tráfico de personas, lo que lo mantiene prácticamente refugiado en Cochabamba, donde las fuerzas del orden encuentran extremas dificultades para ingresar sin provocar un conflicto social mayor. Desde sectores gubernamentales y de la derecha internacional se ha señalado que estas movilizaciones buscan presionar al gobierno central para asegurar la impunidad del líder del MAS-IPSP y forzar una caída anticipada del ejecutivo.
Un país asediado por la crisis económica
El descontento popular, sin embargo, ha encontrado un caldo de cultivo ideal en la compleja situación económica heredada y profundizada en el actual periodo:
Desabastecimiento de carburantes: La falta de divisas ha provocado graves problemas en la importación de combustibles, sumado a denuncias por la distribución de gasolina adulterada que ha dañado vehículos de transporte público.
Escalada inflacionaria: El costo de la canasta familiar se ha disparado con fuerza, encareciendo drásticamente productos básicos como la carne y el pollo, lo que golpea directamente el bolsillo de la población.
Conflicto agrario: El rechazo indígena y ecologista a normativas de titulación y acceso a créditos agrícolas ha sumado más sectores a las calles, coincidiendo de forma estratégica con las movilizaciones impulsadas por el "evismo".
"Bolivia no va a volver al pasado", sentenció de forma tajante el presidente Rodrigo Paz durante un reciente reajuste de su gabinete ministerial, asegurando que no cederá ante la presión de los bloqueos ni gobernará bajo decretos que vulneren la institucionalidad democrática.
Búsqueda de alianzas e incertidumbre internacional
En un intento por contrarrestar el aislamiento político, el entorno de Morales busca reactivar sus nexos con aliados de la izquierda regional para legitimarse en el plano internacional, mientras que la administración de Paz ha recibido expresiones de respaldo de gobiernos del continente y de la diplomacia estadounidense, quienes advierten sobre el peligro de permitir que corporativismos o facciones radicales derroquen a un mandatario constitucionalmente electo.
El gobierno de centroderecha se encuentra en una encrucijada crítica: aplicar un principio de autoridad estricto que desbloquee el país por la fuerza arriesgando un estallido de violencia, o ceder ante las demandas del Chapare a costa de perder la credibilidad que lo llevó al poder.