08/06/2026
Ésto fue lo que me salvó, cuando estaba al borde de la locura.
Mi madre nació con una displasia de cadera y desde que tengo 8 años, recuerdo haber comenzado a asistirla para que ella pudiera caminar sin tanto dolor. Era algo así como su bastón humano.
Tiempo después se separó y las asistencias ya no eran tan solo físicas. Ahora también psicológicas; cuidar, proteger, contener.
Cada año que pasaba, sumaba otro tipo de cuidado.
Ahora con 34 años y habiendo sostenido tantos tipos de cuidados distintos a lo largo de mi vida, es que quisiera compartirte algunos consejos que me salvaron en más de una oportunidad al sentir que estaba al borde de la locura.
Número 1: Aprende a colocar límites, no te sobre exijas. Haz lo mejor que puedas con lo que tengas.
Número 2: No desperdicies tu energía con una red de apoyo inexistente. Quienes quieran estar, están! quienes no, no!
Recuerda que cuando cuidas, tu energía es uno de tus bienes más preciados.
Número 3: Ora, Ten Fe, Persevera, Repite!
Número 4: Y el más importante, porque me recordó algo trascendental, algo que me ayudó cuando sentía que ya no podía más…
“De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de éstos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”
Porque cuando logré visualizar los cuidados que necesitaba mi madre, como si fueran los que necesitaba Jesucristo, la situación cambió totalmente…
A pesar del cansancio, a pesar del dolor, a pesar de la soledad, a pesar de lo difícil …¿Quién no quisiera cuidar bien de Jesucristo?
Mi nombre es Carla Andrea De La Barra, soy cuidadora principal de mi madre hace 26 años. Y espero desde el fondo de mi corazón, que ésto en algo te pueda ayudar.