09/09/2026
Encuentro tan violenta la frase “el peor enemigo de una mujer es otra mujer”, pero realmente me cuesta encontrar argumentos para defendernos cuando soy testigo de situaciones tan pobres como estas.
Como diría el gran Juan Gabriel “pero que necesidad” tenía esta MUJER-MADRE de vomitar tal imbecilidad en esa circunstancia?, por qué nos tenemos que constantemente dividir entre las que parieron vaginal (y son “valientes”) y las que parimos por cesárea (y somos “cobardes”), o las que dan LME (lactancia materna exclusiva) y aman profundamente a sus hijxs y aprovechan las bondades de la leche materna y quienes somos FE (fórmula exclusiva) y no amamos a nuestrxs peques, somos ignorantes e irresponsables por no aprovechar las maravillas de la leche materna.
Este segundo puerperio me vuelve a poner del lado impopular de la maternidad, sin quererlo, sin buscarlo hago las cosas como “no se debiera”, desde afuera se puede ver como que simplemente son decisiones basadas en mi comodidad y nunca miran el contexto, el juicio no es algo que me frene, sino más bien me motiva a seguir con lo que empecé en mi primera crianza … darle espacio a lo incómodo, a lo que está fuera de la norma, a criar sin esas reglas impuestas por las talibanes de la LME o las que consideran una cesárea no es un tipo de parto, criar con decisiones conscientes e informadas, vincularnos en lo importante, y sobre todo dejar de culparnos y darle paso al disfrute de estar en primera fila viendo una vida comenzar.