13/08/2026
Un acuitardo es una formación geológica de permeabilidad baja que puede almacenar agua y permitir su flujo muy lento. Actúa como una capa semipermeable que puede transmitir agua entre acuíferos o liberarla lentamente hacia ellos.
Funciona en cuatro etapas: primero, el agua de lluvia se infiltra en el suelo y recarga el acuífero superior; luego, esa agua atraviesa muy lentamente el acuitardo debido a su baja permeabilidad; el agua puede almacenarse en el acuitardo y luego transmitirse hacia el acuífero inferior o descargarse en manantiales o ríos; y finalmente, el acuitardo reduce el riesgo de contaminación entre capas de agua subterránea, actuando como protección.
Una idea clave: no es completamente impermeable como un acuícludo, ni tan permeable como un acuífero. Su permeabilidad es baja, permite el paso de agua pero a velocidades muy lentas, y la transmisión puede tardar días, meses o incluso años en atravesarlo.
Se encuentra en cuencas sedimentarias entre acuíferos libres y confinados, en zonas costeras limitando la intrusión de agua salina, en valles aluviales y abanicos aluviales, en áreas de explotación minera entre niveles acuíferos, y debajo de embalses y lagos, controlando la filtración.
Su importancia es clave: regula el flujo de agua subterránea a gran escala, protege la calidad del agua potable en acuíferos profundos, y ayuda a mantener el equilibrio de manantiales y ecosistemas.
El acuitardo es una capa semipermeable que permite el paso lento del agua y puede almacenar cierta cantidad. Es fundamental en el funcionamiento de los sistemas de aguas subterráneas, conectando acuíferos y protegiéndolos de contaminantes.