13/07/2020
CAFÉ DE GRANO PARA ALGUNOS. OLLAS COMUNES PARA LOS POBRES.
Hoy lunes partió el experimento llamado desconfinamiento, un experimento que demostró que las autoridades locales pesan menos que una pluma, porque tanto el Intendente Asenjo y el alcalde Sabat se enteraron por la prensa de lo que viene para la región, y tampoco tuvieron los pantalones bien puestos para revertir la decisión tomada en Santiago y cuidarnos de la peor pandemia de los últimos tiempos.
Y eso es grave, depender de autoridades incompetentes que están a la cabeza de dirigir el desconfinamiento, recordando que hace meses atrás llegó un avión privado de Santiago, pasando por alto todas las medidas, y Asenjo nuevamente se enteró por la prensa.
Pero mándenlos a hacer negocios, mándenlos a comprar cajas de comida a sus propios amigos, ahí sí que se mueven, y basta un llamado telefónico para hacer compras millonarias, pero claro, algo queda en el bolsillo de los emprendedores.
Mientras unos se lucen y toman cafecito en los restaurantes de sus amigotes con el terrible frio que hace, otras familias valdivianas no tienen qué comer, no tienen qué echarle a la olla y dependen de otros vecinos, que quizás tienen solo un poco más, pero que sí sufren con el dolor ajeno. Los ricos ayudan a los ricos, y los pobres se ayudan entre los pobres.
¿y tú qué opinas?