07/06/2026
En Palomino hay fiestas que terminan al amanecer, hoteles llenos de extranjeros, bares repletos de turistas y un ambiente que invita a la diversión. Sin embargo, existe una línea que la comunidad decidió no cruzar: la prostitución.
La revelación sorprendió a miles de personas en redes sociales luego de que la influencer y periodista María Alejandra Cardona, creadora de contenido de Mamazotas, compartiera la historia que descubrió durante su visita a este corregimiento ubicado entre Magdalena y La Guajira.
Lo que encontró fue un caso poco común en el turismo colombiano. Mientras otros destinos han visto crecer el comercio sexual alrededor de la llegada masiva de visitantes, en Palomino la comunidad cerró la puerta a esa práctica y la mantiene fuera de las actividades que ofrece el pueblo.
Fiesta sí, prostitución no
Todo comenzó cuando un turista inglés le comentó a Cardona una particularidad que había notado durante su estadía.
A pesar de permanecer varios días en el corregimiento, nadie le había ofrecido servicios sexuales. La situación le llamó la atención porque, según explicó, en otros destinos turísticos este tipo de propuestas suelen aparecer con facilidad.
Intrigada por el comentario, la influencer decidió preguntar entre habitantes y comerciantes. Las respuestas coincidían.
Palomino es un pueblo donde abundan las fiestas, los encuentros sociales y la vida nocturna. Los hoteles organizan eventos, la música se extiende hasta altas horas de la madrugada y los extranjeros forman parte habitual del paisaje. Aun así, la prostitución no es una actividad aceptada dentro de la comunidad.
La noticia completa en el link de los comentarios 👇🏾 👇🏾👇🏾