13/03/2026
||🟠 Chats y proyectos millonarios: las pruebas que tienen en aprietos a Karen Manrique
Los mensajes que investiga la Corte en el escándalo de la Ungrd
Lo que empezó como una celebración por los resultados en las urnas terminó en cuestión de horas en un proceso judicial que hoy tiene tras las rejas a Wadith Manzur y a Karen Manrique. Los dos congresistas fueron capturados por orden de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, dentro de la investigación por el escándalo de corrupción que golpea a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).
Manzur, quien pasó de la Cámara de Representantes al Senado, obtuvo 134.914 votos en las elecciones del 8 de marzo, siendo una de las votaciones más altas del Partido Conservador Colombiano. Por su parte, Manrique logró 5.640 votos y buscaba repetir periodo en la Cámara de Representantes como representante de las víctimas del departamento de Arauca.
Sin embargo, esa votación también influyó en la decisión del alto tribunal. Según la Corte, el hecho de que ambos hayan sido reelegidos podría representar un riesgo para el proceso judicial, pues considera que, por sus contactos e influencia política, podrían interferir en la investigación. Además, los magistrados señalaron que también representan un posible peligro para la sociedad.
Las capturas se hicieron efectivas el 12 de marzo. Karen Manrique se presentó ante agentes de la Policía Nacional de Colombia en el municipio de Tame, Arauca, mientras que Wadith Manzur lo hizo en el búnker de la Fiscalía General de la Nación en Bogotá.
Llamados a juicio por presunto cohecho
Además de ordenar su captura, la Corte resolvió su situación jurídica y decidió llamarlos a juicio por el delito de cohecho impropio. En el mismo proceso también fueron vinculados otros congresistas y un exrepresentante: Liliana Esther Bitar, Julián Peinado, Juan Pablo Gallo y Juan Diego Muñoz Cabrera.
Después de revisar durante meses testimonios, videos, chats y varias declaraciones dentro del proceso por el escándalo de la Ungrd, la Corte reunió lo que considera pruebas claves. Sin embargo, todos los implicados han manifestado que no tienen relación con los hechos y aseguran que demostrarán su inocencia durante el juicio.
La supuesta negociación de proyectos
De acuerdo con la investigación, los congresistas habrían negociado proyectos públicos a cambio de apoyar la aprobación de créditos internacionales del Gobierno. Esto habría ocurrido mientras integraban la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público.
Entre las pruebas que analiza la Corte hay conversaciones de chat que, según el expediente, mostrarían acuerdos para gestionar tres proyectos en municipios de Arauca, Bolívar y Córdoba. El valor total de estas iniciativas superaría los 92.000 millones de pesos y, según la hipótesis del proceso, los contratos se tramitarían a través de la Ungrd.
Chats entregados a la justicia
En el centro de las pruebas están varios mensajes entregados a la justicia por María Alejandra Benavides, quien fue asesora del Ministerio de Hacienda y hoy es considerada testigo clave en la investigación.
Las conversaciones se habrían dado entre octubre de 2023 y febrero de 2024. En esos mensajes, según la Corte, se evidenciarían presiones, gestiones y conversaciones sobre la aprobación de créditos internacionales que debía estudiar la Comisión Interparlamentaria.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los magistrados fue el tono de algunos mensajes enviados por Wadith Manzur. En chats de octubre y noviembre de 2023, el congresista manifestó su inconformidad con el Gobierno porque, según él, no se estaban cumpliendo compromisos previos.
Por ejemplo, en un mensaje del 8 de noviembre habría señalado que los congresistas no se reunirían para discutir los créditos, insinuando que sin garantías no habría quórum para las sesiones.
Para los investigadores, estos mensajes podrían indicar que el respaldo legislativo estaba condicionado a la entrega de proyectos o contratos.
Intermediarios y contactos
En las conversaciones también aparecen personas que, según la Corte, habrían sido designadas como intermediarias para gestionar los proyectos.
En el caso de Wadith Manzur, los chats indican que habría entregado el nombre de Harry Bejarano como contacto para coordinar un contrato en el municipio de Cotorra, en Córdoba, cuyo valor superaría los 46.000 millones de pesos.
También se registran mensajes en los que la asesora del Ministerio de Hacienda solicitaba números de alcaldes y funcionarios locales para facilitar el trámite de esos proyectos.
Un proyecto en Saravena bajo la lupa
Los chats también mencionan a Karen Manrique. De acuerdo con el expediente, la congresista estaría relacionada con un proyecto que se pretendía tramitar por una supuesta emergencia en Saravena, Arauca, que según las investigaciones nunca habría existido.
En un mensaje del 11 de diciembre de 2023, Benavides le pidió el contacto del alcalde de ese municipio. Sin embargo, Manrique habría entregado el número de Camilo Díaz, quien aparecería como intermediario para manejar ese proyecto.
Para los magistrados, este hecho resulta relevante porque indicaría que la congresista habría designado a una persona para coordinar la iniciativa.
Conversaciones con exfuncionario condenado
Dentro de las pruebas también aparecen conversaciones con Sneyder Pinilla, exsubdirector de la Ungrd y quien ya fue condenado por el mismo escándalo de corrupción.
Según el expediente, en algunos chats se coordinaban llamadas a alcaldes o intermediarios con el objetivo de avanzar en los proyectos.
Aunque finalmente los contratos no se ejecutaron debido al escándalo que estalló en la entidad, la Corte considera que los mensajes son una evidencia importante de cómo se habría intentado llevar a cabo ese acuerdo.
La discusión sobre sus curules
La detención de los congresistas también abre una discusión política. Según lo que establece la ley, sus partidos podrían perder esas curules, ya que las capturas les impedirían posesionarse el próximo 20 de julio.
Además, el delito por el cual fueron procesados está relacionado con hechos contra la administración pública, lo que podría activar la figura conocida como “silla vacía”.
Mientras se define el futuro político de ambos, la Corte Suprema continuará el proceso judicial en su contra y el de los otros implicados. Será en el juicio donde cada uno tendrá la oportunidad de defenderse y demostrar su inocencia.
Foto: De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Wadith Manzur (Partido Conservador), Liliana Bitar (Partido Conservador); Juan Pablo Gallo (Partido Liberal); Karen Manrique (Curul de paz); Julián Peinado (Partido Liberal); Juan Diego Muñoz (Alianza Verde).