02/04/2026
A veces pensamos que seguir a Jesús nos hará agradar a todos… pero la verdad es otra.
Jesús era la verdad misma, y aun así fue traicionado por alguien que caminó a su lado, que lo escuchó, que compartió la mesa con Él. Judas no soportó la luz, porque cuando el corazón se acostumbra a la mentira, la verdad incomoda, confronta y duele.
Ser honesto tiene un precio.
Decir la verdad, vivir con rectitud, elegir lo correcto… puede hacer que otros se alejen, se molesten o incluso te rechacen.
Pero Jesús nos enseña algo más profundo:
vale más un corazón limpio que una aprobación falsa.
Judas eligió aparentar antes que convertirse.
Jesús eligió amar, incluso sabiendo que lo iban a traicionar.
Hoy, la pregunta no es si caerás bien…
sino si serás fiel.
Porque al final, la verdad no pierde… aunque a veces duela.