21/06/2026
soy de izquierda, me daría pena decir que soy de derecha viniendo de padres y abuelos de clase obrera , campesina y trabajadora.
Vengo de una familia que ha tenido que guerrearla, que sabe lo que es esforzarse y salir adelante, sin privilegios, luchando por derechos básicos como la educación, no vengo de esas familias millonarias a los que la derecha siempre ha favorecido.
Mi postura nace de esa historia, no me averguenza lo que pienso, me avergonzaría olvidar de donde vengo.
Hoy quiero decir algo que muchos sienten pero pocos se atreven a expresar.
Qué tristeza ver cómo hay personas que olvidaron por completo lo que significa amar de verdad.. amar la naturaleza, respetar a los animales, cuidar la tierra que nos vio nacer, donde estan el futuro de nuestros hijos, familias, campesinos.
No se trata solo de una elección, se trata de conciencia, de valores, de humanidad.
Porque cuando eliges a alguien sin principios, sin respeto por la vida, estás demostrando que no te duele el sufrimiento, que no te importa el daño al medio ambiente, que el futuro de nuestro pais te queda grande.
Duele ver cómo algunos prefieren la ignorancia, cómo cierran los ojos ante lo evidente. Duele ver que venden su conciencia por discursos vacíos, por promesas falsas, por palabras que no tienen alma.
Un país no se construye con indiferencia.
Un país donde con odio, con egoísmo, ni con
mentes sucias que solo buscan poder sin importar a quién destruyen en el camino.
Hoy más que nunca necesitábamos personas que piensen, que cuestionen, que no se dejen manipular. Personas que entiendan que el respeto por la vida -humana, animal y natural- no es negociable y se siente una impotencia de depender de personas con poco cabeza.
Porque al final, las decisiones que tomaron hoy, son las consecuencias que vivirán nuestros hijos
mañana.
Y ojalá algún día entiendan... que no se trata de ganar, sino de hacer lo correcto.