23/10/2025
Llámese familia. Llámese esposo. Llámese amiga. Llámese como sea...
Tienes que irte de donde duele, de donde lastima estar cerca. De esos lugares donde parece que tu alma no encaja, donde te esfuerzas por dar lo mejor de ti y nadie lo valora.
No puedes seguir tratando de estar bien con todos, mientras tú te desmoronas por dentro. No te tienes que partir en mil pedazos para encajar en un lugar que no fue hecho para ti.
La gente, la mayoría de las veces, no agradece nada. Tú estás para todos, dejas de vivir para ti por ayudar a los demás… ¿y qué pasa cuando tú necesitas algo? Absolutamente nadie está para ti.
Y cuando alguien te “ayuda”, hasta te cobra el favor como si fuera una deuda eterna.
Si es tu familia la que te mira como la oveja negra y no te valora: vete.
Si es tu pareja la que no te aprecia: déjalo.
Si son los amigos los que solo te buscan por interés: aléjate.
El amor no tiene por qué doler. Si duele, es porque no es amor, es una carga.
Estás viviendo en el lugar equivocado. Puedes dar abrazos sinceros, pero si estás donde no te quieren, cada abrazo se siente como una espina que se clava en tu piel… y llega hasta el alma.
Vete de donde no te valoran.
El amor no duele.
El tiempo se respeta.
Y en la vida, nada se mendiga…
Todo debe ser mutuo y recíproco.
También duele irte de la vida de a quién tu amas, pero después te darás cuenta que la primer persona que debes de amar es a ti primero y después a los demás. Dicho esto jamás permitirás de nuevo que te usen de tal manera.