25/07/2026
El nacimiento del Rey de la Noche: el mayor error de los Hijos del Bosque
Miles de años antes de la Guerra de los Cinco Reyes, Poniente pertenecía a los Hijos del Bosque, una antigua raza que vivía en armonía con la naturaleza y veneraba a los Antiguos Dioses. Sin embargo, la llegada de los Primeros Hombres cambió el destino del continente. En su expansión, los hombres talaron los bosques sagrados, destruyeron árboles de arciano y arrebataron las tierras de los Hijos del Bosque. La guerra entre ambas razas parecía no tener fin.
Desesperados por sobrevivir, los Hijos del Bosque tomaron una decisión que cambiaría la historia para siempre. Capturaron a un hombre y lo llevaron hasta un gran árbol de arciano. Allí, en un antiguo ritual lleno de magia, incrustaron una daga de vidriagón en el pecho del prisionero. La energía del árbol y la poderosa magia de los Hijos transformaron a aquel hombre en un ser completamente distinto. Así nació el Rey de la Noche, el primer Caminante Blanco.
Su propósito era claro: convertirse en un arma capaz de detener a los hombres y devolver el equilibrio a la tierra. Pero la creación escapó del control de sus creadores. El Rey de la Noche dejó de obedecer a los Hijos del Bosque y comenzó a formar su propio ejército. Con su poder podía convertir a otros en Caminantes Blancos y levantar a los mu***os para transformarlos en espectros, creando un ejército que crecía después de cada batalla.
Lo que debía ser la salvación de los Hijos del Bosque terminó convirtiéndose en su peor pesadilla. El Rey de la Noche no distinguía entre hombres y niños del bosque. Para él, toda forma de vida debía desaparecer. La guerra que había comenzado como un intento de proteger su hogar terminó amenazando con extinguir toda la vida en Poniente.
Comprendiendo el desastre que habían provocado, los Hijos del Bosque dejaron atrás sus diferencias con los Primeros Hombres y formaron una alianza para enfrentarse al enemigo que ellos mismos habían creado. Juntos libraron la Guerra por el Amanecer y lograron expulsar al Rey de la Noche hacia las tierras más allá del Muro. Como protección definitiva, se levantó el Muro con ayuda de la magia y de Bran el Constructor.
Con el paso de los siglos, los Hijos del Bosque fueron desapareciendo. La mayoría murió durante las guerras o a manos de los Caminantes Blancos. Los últimos sobrevivientes permanecieron ocultos más allá del Muro, protegiendo al Cuervo de Tres Ojos y esperando que algún día apareciera alguien capaz de detener al monstruo que ellos mismos habían creado.
La historia del Rey de la Noche es una de las mayores tragedias de Juego de Tronos. No nació por maldad, sino por desesperación. Pero cuando el miedo lleva a crear un arma imposible de controlar, esa arma termina convirtiéndose en la amenaza más grande para quienes le dieron vida.