31/08/2026
El sueño infantil no depende únicamente de cómo se alimenta un bebé. La edad, la maduración neurológica, el temperamento y otros factores también influyen en sus patrones de sueño.
Los despertares nocturnos son frecuentes durante la primera infancia y no son, por sí mismos, una señal de que la lactancia esté funcionando mal.
Además, la leche humana cambia a lo largo del día. Algunos componentes relacionados con los ritmos circadianos, como la melatonina y el triptófano, presentan variaciones entre el día y la noche. Se investiga su posible papel en la organización del ciclo sueño-vigilia, pero no debemos convertir este hallazgo en la idea de que la leche nocturna es un “somnífero”.
Y hay algo fundamental: dormir más horas seguidas no es lo mismo que dormir de forma más segura.
Independientemente de cómo se alimente el bebé, el sueño debe ser seguro: boca arriba, sobre una superficie firme, plana y no inclinada, y en un espacio propio de sueño. La AAP recomienda compartir habitación, pero no superficie de sueño, especialmente durante los primeros meses.
💙 Lactancia y sueño no tienen que convertirse en una batalla. Entender la fisiología ayuda a dejar de interpretar cada despertar como un problema.
¿Tu experiencia con el sueño de tu bebé fue diferente de lo que esperabas?
NamayaH 💕 | Un Modelo De Mamá
Asesora de Lactancia Materna certificada e Ingeniera de Alimentos.