17/04/2020
Sin duda, estamos presenciando un momento crítico en los últimos meses que no sabemos cuánto dure o en que termine, impactando la economía y la vida misma, hecho que agudiza la discriminación social sacando lo más ruin de algunos, por ejemplo quienes se aprovechan y se están robando los recursos destinados para ayudar en esta crisis. ¡MISERABLES!
Impotencia es el sentimiento que muchas personas están sintiendo cuando se les pide cumplir la cuarentena obligatoria, de verdad que es muy difícil obedecer cuando casi toda la economía en el municipio gira entorno a la informalidad, viven del día a día, impotentes de ver a un hijo, un hermano o a una madre aguantando física hambre y no tener nada que hacer, es una situación que duele, un decreto, UNAS PALABRAS DE TRANQUILIDAD NO QUITAN EL HAMBRE, la gente de Puerto Libertador hoy necesita se les gestione mejor, las políticas económicas y laborales son demasiado laxas no tienen como prioridad a las comunidades, razón por lo que se percibe en el municipio zozobra generalizada.
Esta angustia ya visibiliza los primeros efectos, protestas, inconformidad, rabia. Intranquilidad porque ya están sintiendo y sufriendo las devastadoras consecuencias los de siempre, los más pobres, los desempleados, las madres cabeza de hogar.
Importante tener en cuenta para luego que pase la pandemia, hacer cumplir la ley, que ironía, hoy piden al pueblo que la cumplan a cabalidad, pero cuando le toca a quienes nos gobiernan se hacen los de la vista gorda, solo por tocar un tema sensible en estos momentos el cumplimiento de la cuota laboral de las empresas que están en el municipio. ¿Cuántas familias más tendrían solvencia económica para afrontar esta situación si hicieran cumplir la ley? Los gobernantes tienen el deber legal y moral de gobernar para su pueblo, no por intereses particulares que en momentos coyunturales como el actual salen a relucir y no precisamente por los actos más positivos.
Pero ahora urge que los dirigentes del municipio agarren el toro por los cachos adopten medidas (ayudas alimentarias, bonos, mercados, alivios a servicios públicos) económicas y actúen, está claro que el municipio no tiene capacidad fiscal para satisfacer todo, si el de sobrellevar con lo enteramente necesario, hasta que se produzca la apertura limitada que tendrá la cuarentena. Las cosas no son simples de no seguir esta ruta, con concertación y medidas, más temprano que tarde se verá enfrentado al no cumplimiento del aislamiento preventivo obligatorio por buena parte de la comunidad debido que se estaría a portas de una emergencia social y económica, por lo que salir a conseguir alimentos implicaría el posible contagio y muerte por el virus o quedarse y estar a merced de enfermedades incluso muerte por hambre, la pronta decisión hará la diferencia hoy, no en una semana, no dentro de 15 días.
No es momento para que nos arrope el pesimismo, ni ser los más alarmistas, este camino tiene sus complejidades insto a la administración a cambiar de estrategia, entender que aún no estamos en el peor de los escenarios y actuar con prontitud, es ahora donde deben denotar humildad, cercanía, pero sobretodo empatía con su gente.
Traigo a colación una frase de la filósofa e historiadora colombiana Diana Uribe para recordar que el mundo nunca ha sido posible de explicar a partir de una sola visión.
Página: Municipio De Puerto Libertador