31/12/2025
Gracias, 2025.
Gracias por mostrarme que no es como yo quiera, sino como Dios quiera.
Gracias por cada lágrima, por cada risa, por cada reconocimiento y por cada contrato.
Sin duda, me enseñaste a agradecer más por lo malo que por lo bueno.
Gracias por las personas que se fueron y por las que llegaron, por enseñarme que no todos merecen mi corazón.
Pero, sobre todo, gracias por mis seres queridos, mi familia y mi trabajo.
Me destruiste y me salvaste a la vez, 2025.
Así que recuerden: mientras uno está vivo, uno debe amar lo más que pueda ❤️🩹🙏🏻✨.