26/05/2026
A veces la sonrisa más bonita…
esconde la batalla más dolorosa.
Ella aprendió a verse fuerte por fuera,
aunque por dentro hubiera noches enteras donde solo sabía llorar y orar.
Y mientras todos pensaban que estaba bien,
Dios era el único que conocía el cansancio de su alma.
Si hoy también estás luchando en silencio…
recuerda esto:
Dios nunca ignora una lágrima que nace desde el corazón. ✨