08/09/2026
Sismo electoral: La ultraderecha sacude Europa y consolida su avance global.
La política internacional registra un giro de gran calado tras la victoria sin precedentes de la extrema derecha en las elecciones del estado de Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania. El partido Alternativa para Alemania (AfD) arrasó en las urnas al obtener un histórico 43,8% de los votos y quedarse a solo tres escaños de la mayoría absoluta, propinando un duro golpe al partido conservador tradicional (CDU) y reconfigurando el panorama político europeo.
Este triunfo expone el descontento popular acumulado ante la gestión de la inmigración, la inflación y las políticas energéticas, debilitando aún más el pacto entre las fuerzas tradicionales para mantener el cordón sanitario sobre la radicalidad ideológica.
A nivel latinoamericano, las ramificaciones de esta marea populista de derecha dibujan escenarios polarizados en el cono sur y el Caribe.
En Argentina, la agenda libertaria impulsada por Javier Milei redefine el rol del Estado tras consolidar el apoyo de sectores que respaldan medidas severas contra el gasto público, las reformas laborales y el giro drástico en la diplomacia internacional.
Entretanto, Brasil observa con cautela cómo la reestructuración de la derecha conservadora intenta proyectarse hacia las urnas, disputándole el espacio electoral a la izquierda mediante un discurso enfocado en la seguridad, los valores tradicionales y el escepticismo frente a los acuerdos multilaterales climáticos.
El impacto del movimiento también resuena en las dinámicas territoriales y económicas de países latinoamericanos como Colombia.
En sus codiciadas zonas turísticas y de playas, como Cartagena y el Caribe colombiano, se entrelazan tensiones socioeconómicas provocadas por el auge del turismo masivo, la gentrificación y los llamados de sectores conservadores que exigen mano dura e incentivos directos para la seguridad privada y la inversión sin regulaciones fiscales severas.
Con referentes internacionales que van desde Donald Trump en Estados Unidos hasta figuras como Abelardo de la Espriella en el debate local, el bloque de las nuevas derechas consolida un discurso glob