07/05/2026
⛧⃝𓄃 *(\ *Thedaluz* /)*⛧⃝𓄃
"En la penumbra del castillo uterino"
las madres vampiro dormían de pie,
con los ojos abiertos hacia siglos antiguos,
mientras algo crecía bajo sus costillas
como un enjambre de lunas hambrientas.
No daban a luz entre cantos,
sino entre murmullos de criptas,
con las manos aferradas al mármol
y la garganta llena de nombres mu***os.
Sus hijos no nacían:
desgarraban lentamente el interior,
bebiendo la sombra espesa de sus venas,
alimentándose del eco negro del corazón materno.
Cada criatura abría los ojos
con hambre de eternidad.
Pequeños colmillos de nácar
rasgaban la carne desde dentro
como raíces buscando la noche.
Y las madres sonreían.
Porque en su dolor antiguo
existía una forma torcida del amor:
ser devoradas por aquello que crearon,
convertirse en un templo vacío,
en una rosa seca abandonada por la sangre.
Cuando al fin los hijos emergían,
cubiertos de rojo y tiniebla,
las madres quedaban pálidas, transparentes,
como vitrales rotos bajo la luna.
Entonces los pequeños vampiros
besaban la frente fría de sus creadoras
antes de abandonar la cripta,
dejando detrás
solo un cuerpo hueco
y el perfume metálico de la eternidad.