08/01/2026
El desfile de silleteros es más que un desfile.
El desfile de silleteros de Piendamó Tunía no es un evento más del calendario. No es solo una comparsa bonita. Es memoria viva, expresión cultural, creatividad colectiva y trabajo digno.
Detrás de cada silleta hay semanas —a veces meses— de esfuerzo silencioso. Familias, vecinos y colectivos creando, diseñando y cargando no solo flores, sino ideas, mensajes y orgullo por el municipio. Cada silleta es única, porque no se repite la mirada de quien la construye ni lo que quiere expresar.
El reconocimiento económico a los silleteros siempre ha hecho parte del desfile.
Como una forma básica de valorar su trabajo.
Lo que hoy genera preocupación es que ese respaldo, en el desfile de 2025, quedó incompleto. Existen compromisos que, a día de hoy, aún no han sido saldados.
Y es importante entenderlos no como un favor pendiente, sino como una retribución justa al esfuerzo realizado.
Más que señalar responsables, este llamado busca poner en el centro a los silleteros y lo que merecen. Cumplir lo acordado no solo reconoce su trabajo, también es un paso necesario para reconstruir la confianza, una confianza que se ha visto afectada por tanto incumplimiento.
Cada año, el desfile convoca a miles de personas, visitantes de otros municipios, del departamento y del país llegan para ver las silletas y vivir una celebración que ya es referente regional. Esa afluencia crece de manera exponencial con cada edición.
Cuando un evento de esta magnitud no cuenta con garantías claras, lo que se pone en riesgo no es solo un desfile. Es un proceso cultural que ha venido creciendo con esfuerzo colectivo. Si en 2026 el desfile no se desarrolla, o se hace sin el respaldo necesario, Piendamó Tunía perdería una de sus expresiones culturales más convocantes y visibles.
El desfile de silleteros dinamiza la economía. Fortalece el turismo. Activa el comercio local. Proyecta al municipio. Respaldarlo no es un gasto. Es una inversión en cultura, participación y desarrollo local.
El llamado es respetuoso y necesario:
Garantizar que los silleteros reciban lo que les corresponde, cumplir los compromisos adquiridos, reconstruir la confianza perdida, y asegurar que el desfile continúe fortaleciéndose. Porque el desfile de silleteros es más que un desfile. Y cuidarlo es una responsabilidad compartida.