18/03/2026
Compré ese espejo sin pensarlo demasiado. Era antiguo, elegante… y extrañamente frío al tacto. Desde la primera noche, algo no estaba bien.
Mi reflejo no siempre hacía lo mismo que yo.
Al principio eran pequeños detalles: una sonrisa que aparecía tarde, un parpadeo fuera de ritmo. Pensé que era mi imaginación… hasta que una noche, mi reflejo me miró directamente… mientras yo estaba inmóvil.
Intenté alejarme, pero no pude.
Sentí cómo todo se volvía oscuro, pesado… como si algo me jalara desde el otro lado. Y entonces lo entendí demasiado tarde: no era un espejo normal.
Ahora… soy yo la que está aquí dentro.
Y ella… la que está afuera… vive mi vida.
Si alguna vez ves tu reflejo moverse diferente… no lo ignores.
Podría ya no ser tú.