08/05/2026
“El que no vive para servir, no sirve para vivir.”
Jesús nos enseñó que la grandeza no está en lo que tenemos, sino en cuánto amor damos a los demás. La Biblia dice: *“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir”* (Marcos 10:45).
Cada acto de bondad, cada ayuda sincera y cada palabra de aliento puede cambiar la vida de alguien. Vive sirviendo con amor, porque quien aprende a servir, descubre el verdadero propósito de vivir.