15/01/2026
Un fallo judicial frenó en seco los intentos de tumbar el aumento del salario mínimo para 2026 y dejó vigente la decisión del Gobierno Petro, desatando una nueva tormenta política y económica. El presidente celebró públicamente la decisión y la presentó como una victoria de su política económica, asegurando que protege el poder adquisitivo de los trabajadores frente a quienes, según él, buscan congelar los ingresos de millones de colombianos.
La decisión llega en medio de un debate encendido sobre empleo, inflación y costos para las empresas, con sectores críticos advirtiendo riesgos para la formalidad laboral y el crecimiento económico. Mientras el Gobierno habla de justicia social y dignidad salarial, la oposición acusa populismo y advierte impactos negativos. El salario mínimo queda firme, pero la discusión apenas comienza.