28/05/2026
El sentimiento es el lenguaje del Alma, que es Dios individualizado. La emoción es el lenguaje de la Mente, que es pensamiento vuelto físico. Las dos vibraciones son completamente diferentes; Es posible reemplazar la emoción por el sentimiento si la emoción que incentivamos con más frecuencia no es la primera que surge de nosotros en cualquier situación dada, sino del sentimiento de Dios.
Al observar el sentimiento de Dios, a través de la ventana del Alma (que es Dios dentro de nosotros) y luego unir ese sentimiento con nuestra emoción, podemos expandir una energía hacia adentro y proyectar una energía de la misma hacia afuera, la cual es una forma en la que puede expresarse y demostrarse el lugar producido para que la energía divina se muestre en nuestra vida.