29/07/2026
🎭 EDITORIAL | Zipaquirá no regresaría con su ex
Por: Equipo Editorial NotiZipa
Hay un dicho popular que aplica tanto para el amor como para el tarjetón: “El que vuelve con el ex, no ha entendido nada”. Sin embargo, en la política zipaquireña parece haber una epidemia de memoria corta entre ciertos personajes que, tras haber dejado la casa hecha un desastre, hoy pretenden volver a tocar la puerta con cara de “yo no fui”, un ramo de promesas marchitas y la esperanza de que el pueblo los reciba con los brazos abiertos.
El reciente sondeo publicado en nuestras redes sociales lo dejó más claro que el agua: Zipaquirá ya superó el despecho y lo que siente hoy por sus exmandatarios no es nostalgia, ¡es pura risa!
Poner frente a frente a Jorge Enrique González, Marco Tulio Sánchez y Wilson García en una medición digital no despertó pasiones políticas ni suspiros de añoranza; lo que desató fue una catarata imparable de la reacción "Me divierte". Y no es para menos. La ciudadanía, en un acto de madurez colectiva, prefirió responder con la mejor arma contra la pretensión política: el sarcasmo y el meme.
Revisar la caja de comentarios del sondeo fue como leer el historial de chats de una relación de la que todos salieron traumatizados:
Jorge Enrique González: El "ex" del pasado remoto. Ese que reaparece cada tres años en los eventos públicos, como el exnovio que manda un mensaje a las 2:00 a.m. diciendo "¿hola, te acuerdas de mí?". Don Jorge parece no darse cuenta de que la Zipaquirá de hoy ya no es la de sus tiempos y que la juventud actual solo lo conoce por los cuentos de los abuelos.
Marco Tulio Sánchez: El "ex" incomprendido. Aquel que juraba que con él todo iba a ser maravilloso, pero cuyo recuerdo aún genera escalofríos en más de un sector del municipio. Volver a considerar su nombre en el sondeo solo sirvió para recordar por qué la gente decidió terminar esa relación hace rato y no dejarle ni la llave del portón.
Wilson García: El "ex" reciente, el del guayabo fresco. El que acaba de entregar el apartamento lleno de deudas, contratos embolatados y promesas a medio construir, pero que ya anda coqueteando de nuevo como si los zipaquireños tuvieran amnesia selectiva. Ver la avalancha de carcajadas en su foto fue la prueba reina de que el despecho por su gestión aún está muy vivo.
Señores exalcaldes, la psicología democrática es muy sencilla: cuando la respuesta mayoritaria de un pueblo a sus nombres no es el respeto ni la ilusión, sino una carcajada digital masiva, es hora de entender la indirecta. Zipaquirá ya pasó la página, fue a terapia, sanó y no tiene la menor intención de tropezar dos (ni tres) veces con la misma piedra.
El poder local no es una tusa que se cura volviendo al puesto. A ver si esta vez entienden el mensaje: gracias por los servicios prestados, pero Zipaquirá ya no los extraña. 💔🚫