09/01/2026
Antonio Lehmann Merz nació en 1871, en una familia de agricultores alemanes, pero se preparó durante seis años como librero y editor al servicio de la Editorial de Benjamín Herder, tras lo cual obtuvo el derecho a presentar el examen en su oficio en 1889. Tres años más tarde, se trasladó a la ciudad de Quito, Ecuador, donde fundó una librería, mientras colaboraba con el obispo Pedro Schumacher en varias de las obras diocesanas.
Sin embargo, en 1895, estalló en Ecuador una revolución liberal cuyo primer blanco era terminar con los religiosos extranjeros, lo cual dio lugar a un atentado contra Schumacher. En tales circunstancias, Lehmann tuvo que emigrar, para llegar finalmente a Costa Rica, invitado por monseñor Thiel.
Una vez aquí, con la cooperación del obispo y de los padres paulinos, el inmigrante adquirió un equipo de imprenta y fundó su negocio, en 1896, con el nombre de Librería Católica.
Instalada en una vieja casa ubicada en calle 4, entre avenidas 2 y 4, comenzó la librería con cuatro empleados que vendían libros religiosos y científicos importados, rosarios y papelería en general, mientras que la imprenta producía breviarios y carteles para anunciar turnos y actividades eclesiásticas.
En 1904, Lehmann trasladó su negocio a un local donde había estado por años la Librería e Imprenta Trejos, en avenida central, entre calles central y 2.
Allí amplió el negocio e incluyó la venta de artículos de librería, material didáctico y literatura en general; además, aumentó el personal.
Con el traslado, el negocio cambió su nombre por el de Librería Antonio Lehmann y pronto se convirtió en el lugar favorito de los más destacados letrados costarricenses de la época, muchas de cuyas obras empezarían a salir editadas allí también.
Después, figuraban entre sus colaboradores cercanos Juan Trejos, Agatón Lutz, Carlos Federspiel y Federico Sauter, quien había venido de Alemania para asumir la administración del negocio.
Un edificio propio
En 1912, Lehmann decidió regresar a Alemania con su familia, pues ya habían nacido sus tres hijos y él tenía el propósito de educarlos en Europa. Preocupado por dejar el negocio en buenas manos, le transfirió, mientras tanto, la sociedad a Sauter.
Fue en esos primeros años de su ausencia, que los citados colaboradores alcanzaron nuevos avances comerciales, incluida la adquisición del terreno ubicado en avenida central, entre calles 1 y 3, con el fin de construir un local propio.
Con el traslado, el negocio cambió su nombre por el de Librería Antonio Lehmann y pronto se convirtió en el lugar favorito de los más destacados letrados costarricenses de la época, muchas de cuyas obras empezarían a salir editadas allí también.
Después, figuraban entre sus colaboradores cercanos Juan Trejos, Agatón Lutz, Carlos Federspiel y Federico Sauter, quien había venido de Alemania para asumir la administración del negocio.
Un edificio propio
En 1912, Lehmann decidió regresar a Alemania con su familia, pues ya habían nacido sus tres hijos y él tenía el propósito de educarlos en Europa. Preocupado por dejar el negocio en buenas manos, le transfirió, mientras tanto, la sociedad a Sauter.
Fue en esos primeros años de su ausencia, que los citados colaboradores alcanzaron nuevos avances comerciales, incluida la adquisición del terreno ubicado en avenida central, entre calles 1 y 3, con el fin de construir un local propio.
Información tomada de Mi Costa Rica de Antaño