05/01/2026
Poema del maestro Justo Avelino" Los hijos de la indómita Talamanca, tierra de grandes guerreros, la tierra que nunca fue conquistada por los colonizadores, porque pudo más el conjuros de los antiguos usekares y los elementos que los rodeaban, el clan más cercano a Sibo, la tierra que suspira los anhelos de sus ancestros, teniendo bien claro la noción del tiempo y la vida de donde somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. La cultura es el matiz, la única conciencia viva que hace el uso de la razón, antes que existiera todo pensamiento inconsciente. Emergidos en medio del agua y de las cenizas En medio de la luz y del ocaso
Somos descendientes del hermano tiempo originarios de bribri bata, guardianes del discernimiento, en medio de los elementos, compartiendo y danzando con la lluvia, el croar de las ranas, el rugir del tigre de la gran montaña, desde tiempos ancestrales
Somos hijos predilectos de la madre IRIRIA, purificados con el destello de las estrellas fugaces, guiados por la opaca luz de la princesa luna. Son sablas nuestras abuelas porque sus cantos hacen eco a la vida, al tiempo, el espacio y la concepción de los siglos, pero sobre todo al gran misterio de la muerte
Son sabios nuestros abuelos porque tejieron los confines de la tierra, como teje la araña su telar, porque invocaron los elementos místicos de la madre naturaleza, para pedir auxilio en medio del misticismo y tiranía y fue el tiempo y el ocaso quien curo nuestras heridas atreves delos días que también es hijo del tiempo.
Son sabios los vientos del Este porque llevaron el mensaje hasta el corazón sepulcral de los gloriosos caídos de una y mil batallas porque su memoria no lo puede borrar el presente siglo
Y los grandes retos que nos presenta la vida...
Continuar el escarmiento de la vida y los valores de humanidad, el conjuro Benedicto consagrado por nuestra esencia cosmogónica en el lugar donde yace las cenizas y las lágrimas del ancestro de nuestros abuelos, porque antes que fuera engendrado los montes y fuera creada el alba, nuestro ser fue bautizado con el fuego del combate de defender lo nuestro con alma, vida y corazón".
Kekepa Justo Torres Layan.