20/01/2026
"La vida es raramente lo que soñamos.
Pero no por falta de voluntad o deseos, sino porque a veces el control y el curso ya vienen preconcebidos, incluso desde el propio día de alumbrar".
Era lo que había escuchado desde siempre a mi abuelita y a muchas de mi entorno familiar.
Pero uno nunca se conforma o almenos en mi caso fue así, preferí pensar distinto y no dejarme sujestionar por supersticiones venidas de antaño, transmitidas por generaciones y aceptadas por todos con total obediencia .
Mi concepto es menos arcaico, menos doctrinal y ambiguo . La vida se va encargando de dar las respuestas que necesitas según las circunstancias o el método empleado, para generar acciones encaminadas a lograr objetivos y metas concretas .
Somos lo que nos proponemos ser, no importa que las expectativas aparenten ser bajas.
Cuando aprendes a deslindar los límites entre: discapacidad intelectual y física, entonces sabes hacia donde puedes redirigir tus fuerzas para dar golpes certeros.
Se trata de entender que, solo si decides no hacer puedes fracasar , porque el simple hecho de intentarlo ya es un logro, un paso determinado en tus pretensiones de construir sueños y alcanzar lo que otros anhelan.
Siempre vas a ser tú el peor de los enemigos,
el único lastre entre el suelo y la cima, a la que vas a llegar si sientes la verdadera necesidad de hacerlo sin que te importe caer una y mil veces, sin que te importe sangrar y llorar cada día en cada intento.
Eres mejor cuando verte arriba no es pretensión arrogante, sino el derecho a ser el artífice de tu éxito, el verdadero hacedor de sueños ya cumplidos, de oportunidades concretadas a golpe de sudor y lágrimas.
Tu puedes, siempre pudiste y siempre podrás, basta con desearlo y tener los huevos para volver a empezar.