06/05/2026
Reflexión
Yo creo que debemos ir aprendiendo a perdonar, sobre todo cuando el agresor está arrepentido del hecho. 30 años es una vida, si en 30 años no aprendemos a perdonar como sociedad, el amor de Dios anda lejos de nosotros.
La familia tendrá sus motivos y se le respeta la decisión, pero nosotros como sociedad debemos reconocer que este señor cumplió con la ley, como muchos no han cumplido hasta su último día, cumplió con la sociedad, porque en vez de volverse peor como muchos lo hacen, que pagan para salir antes a seguir haciendo cosas peores, él espero y en ese proceso se preparó académicamente. Esto no repara el daño, tal y como él lo dijo, pero tenemos que hacernos esta pregunta;
- Podemos volver el tiempo atrás?
- según usted, tiene que pagar más que lo que la ley contempla?
- Estamos dando un buen ejemplo con todo el odio que estamos proyectando?
Creo que la sociedad le hace daño a esa familia, cada vez que revive el tema, sin dejar pasar por alto, que son de la misma familia. Pienso que el pueblo debe callar y dejar que los afectados sean los que se desahoguen, que expresen con criterio propio y merecido lo que sienten después de 30 años y si ellos no sienten odio( que es su derecho) entonces nosotros debemos callarnos la boca y no joder tanto.
Mi deseo como ciudadano que viví el hecho desde que ocurrió, es que esto fuera un sueño, porque todos nos sentimos aludidos con esa situación. Todos nos sentimos afectados, aunque para ese entonces yo tenía también 12 años.
Mi consejo a la familia; perdonar es la acción que nos indica la valentía y la seguridad en sí misma, pero sobre todo, perdonar es amarnos a nosotros mismos, porque cuando perdonamos nos liberamos.
Consejo a la sociedad: basta ya de torturar esta familia, con comentarios que en vez de apoyar lo que hacen es entrever el odio y la falta de amor y perdón que llevamos dentro.
Consejo Mario redondo: si su arrepentimiento es verdadero, los hechos hablarán por ellos. Manténgase lo más alejado de los medios posibles, pídale a Dios que le de fuerzas para escuchar todo y retener lo bueno. Acérquese cada día más a Dios, que él pondrá amor y perdón donde no haya.
Pueblo dominicano, el perdón es la manera de demostrar que somos libres. Es fuerte, pero hay que enfrentarlo. Apuesto a quienes en vez de difundir odio, difunden amor y perdón.
Att: Dr. Odalis de Jesús