26/12/2025
La Vega no escapa al fenómeno de los “Posteadores”, un nuevo modelo informal de búsqueda de dinero
El municipio de La Vega no está ajeno al crecimiento de un fenómeno social preocupante que se expande de manera silenciosa por distintos barrios de la República Dominicana.
Se trata de los llamados “Posteadores”, una modalidad informal y clandestina de obtención de dinero que combina consumo de alcohol, dr**as, redes digitales y explotación de personas en condición de vulnerabilidad.
De acuerdo con una investigación social basada en denuncias comunitarias, observación directa y patrones repetitivos, este esquema ha sido identificado en varios sectores veganos, donde grupos de individuos amanecen en esquinas, convertidas en puntos fijos de operación.
Esquinas que ya no duermen
Comunitarios aseguran que los posteadores permanecen durante la noche y amanecen en las esquinas, consumiendo alcohol y estupefacientes, sin desempeñar trabajos formales conocidos.
Desde estos espacios públicos, utilizan teléfonos móviles y aplicaciones digitales para coordinar actividades ilícitas de forma silenciosa, pero efectiva.
El término posteadores surge por su rol como difusores y enlaces digitales, manteniendo contacto constante con privados de libertad en cárceles del país y con personas radicadas en Estados Unidos y Europa, con quienes intercambian información y contenidos sensibles.
Modus operandi repetitivo y estructurado
La investigación señala que el patrón de actuación se repite:
Identificación de jóvenes, principalmente mujeres, en situación de vulnerabilidad.
Obtención, almacenamiento y publicación de imágenes y videos íntimos, en muchos casos sin consentimiento.
Comercialización clandestina del material mediante redes informales con conexiones internacionales.
Uso de intermediarios digitales y canales de pago no regulados.
Este esquema les permite generar ingresos sin ejercer trabajo formal alguno.
Dinero rápido y señales visibles de riqueza
Uno de los elementos que más llama la atención en los sectores donde operan los posteadores es la rápida materialización de sus ganancias.
Según testimonios y observación comunitaria, la mayoría obtiene jugosas sumas de dinero, que son traducidas en la compra de vehículos, passolas, motocicletas, así como ropa de alto costo, celulares de última generación y otros bienes.
Esta ostentación contrasta con la falta de empleo formal y se convierte en un factor de atracción para otros jóvenes, quienes comienzan a ver esta práctica como un camino fácil para obtener estatus y poder económico.
Análisis social y alerta sobre dinero ilícito
Sociólogos y especialistas en seguridad ciudadana advierten que este fenómeno constituye una nueva mutación del delito urbano, donde la tecnología, la marginalidad y la falta de oportunidades se combinan de forma peligrosa.
Además, señalan que el flujo constante de dinero sin origen lícito visible podría estar vinculado a lavado informal de activos, una práctica difícil de detectar en economías barriales.
Este tipo de dinámica no solo afecta a las víctimas directas, sino que erosiona la convivencia social, normaliza el delito y debilita la autoridad en los espacios comunitarios.
Vínculos con cárceles y redes internacionales
Otro aspecto delicado del fenómeno es la conexión directa con centros penitenciarios, desde donde algunos privados de libertad participan como coordinadores, receptores o beneficiarios del contenido distribuido.
A esto se suman contactos en el extranjero, lo que convierte a los posteadores en parte de una red de bajo perfil con alcance transnacional.
Llamado urgente a las autoridades
La investigación concluye con un llamado al Ministerio Público, la Policía Nacional, las unidades de delitos tecnológicos y las autoridades municipales de La Vega, para que se investigue a fondo este fenómeno, se fortalezcan las labores preventivas y se proteja a las posibles víctimas antes de que esta práctica continúe expandiéndose.