08/08/2026
El Oro ante las urnas: no se vota por un número, se vota por una responsabilidad
Por DR. Robinson Torres Jaramillo, La Voz del Sur Occidente
¡Qué ironía! Muchas veces se ha dicho que la política parece ser la única actividad en la que una persona puede mentir, engañar, incumplir sus promesas y, pese a ello, pretender conservar el respeto y regresar al poder.
Pero una sociedad democrática no está condenada a repetir eternamente los mismos errores.
El próximo 29 de noviembre de 2026, los ciudadanos de la provincia de El Oro acudiremos a las urnas para elegir a nuestras autoridades seccionales. El proceso comprende la elección de prefectos y viceprefectos, alcaldes, concejales y vocales de juntas parroquiales, entre otras dignidades. El CNE ha establecido oficialmente esa fecha dentro del proceso electoral correspondiente al período 2027-2031.
En este escenario aparecen distintos nombres y proyectos políticos, entre ellos el del ingeniero Danilo Palacios. Cada ciudadano tiene plena libertad para evaluar su trayectoria, sus propuestas y su desempeño público y decidir si merece su confianza.
El número de la lista no administra una provincia. ¡Sí Señor! Durante demasiado tiempo hemos permitido que la política se reduzca a consignas, nombres y símbolos partidistas. Sin embargo, una lista electoral no administra un presupuesto, no construye una carretera, no mejora un sistema de riego, no fortalece la producción agrícola ni resuelve las necesidades de nuestros cantones.
Quienes gobiernan son las personas. Por eso, el elector tiene el derecho y también la responsabilidad de preguntarse por quién votar.
Arenillas también tiene una responsabilidad histórica: Desde Arenillas debemos comprender que nuestro voto no termina en las cuatro paredes del recinto electoral.
Elegimos autoridades que tomarán decisiones que pueden afectar durante años nuestras carreteras, producción, agricultura, servicios públicos, presupuesto, infraestructura y oportunidades para las nuevas generaciones.
Por eso, el voto no debe ser un favor personal. No debe venderse. No debe regalarse. No debe entregarse por una camiseta, una dádiva, una promesa de empleo o una fotografía. El voto es una decisión sobre el futuro colectivo.
El Oro no necesita salvadores; necesita servidores públicos: Nuestra provincia no necesita mesías políticos.
Necesita hombres y mujeres capaces de comprender que el poder es temporal, que los recursos pertenecen al pueblo y que toda autoridad debe rendir cuentas.
Porque después de las elecciones vendrán cuatro años de administración. Y entonces ya no habrá propaganda, banderas ni discursos que oculten la realidad.
Por eso, desde Arenillas y desde cada rincón de la provincia de El Oro, la invitación debe ser una sola:
Investiguemos antes de votar. Comparemos propuestas. Revisemos trayectorias. Exijamos transparencia.
Y votemos libremente por quienes consideremos capaces de servir al interés público.
Porque la democracia no termina cuando depositamos el voto. La democracia comienza cuando aprendemos a exigir cuentas a quienes elegimos.
El futuro de El Oro no debe decidirse por el número de una lista, sino por la conciencia de sus ciudadanos.
Es mi opinión … respeto la tuya