23/05/2026
INAUGURÓ EL DISQUE DÍAS ANTES DE SALIR DEL CARGO, COSTÓ 19 MILLONES Y NO DURÓ NI UN MES: CRECE EL RIESGO PARA COCA CODO SINCLAIR Y EL TEMOR POR NUEVOS APAGONES
En de abril de 2026, la entonces ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, inauguró una obra de 19 millones de dólares. Era un dique permeable construido sobre el río Coca, diseñado por CELEC y el Colegio de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos. Su objetivo: proteger la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país, de la erosión regresiva que amenazaba su captación.
Manzano recorrió la estructura y la presentó como una solución al problema. Días después dejó el cargo.
La obra no duró ni un mes.
Este viernes 22 de mayo, el río Coca superó los 2.500 metros cúbicos por segundo. La fuerza del agua arrancó los pilotes soterrados, destruyó la pantalla de concreto y dejó varillas dobladas y fierros retorcidos. Al menos una cuarta parte de los 250 metros de la estructura quedó afectada. También se perdieron 20 metros de un puente peatonal que usaban los finqueros de la zona.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, inspeccionó los daños. Reconoció que la obra será reconstruida y que el dinero saldrá de la contratista. También anunció dos obras de mitigación adicionales aguas arriba, en los kilómetros 1 y 3 antes de la captación.
Técnicos ya habían advertido que el dique se construyó aguas abajo de la captación, cuando la erosión ya había superado el cañón de Misahuallí. La pregunta ahora es si la estructura alcanzó a cumplir su objetivo o si fue un gasto innecesario.
Coca Codo Sinclair retomó sus operaciones la tarde del jueves. Pero el riesgo persiste. La planta genera el 30% de la demanda eléctrica nacional. Si vuelve a salir de operación, los cortes de luz podrían regresar. Especialistas advierten que el sistema eléctrico es frágil y que las crecidas de los ríos son incontrolables.
La ciudadanía exige explicaciones: ¿por qué una obra de 19 millones no resistió ni un mes? ¿Quién asumirá las responsabilidades? Mientras tanto, Ecuador sigue al borde de un nuevo apagón.