17/05/2026
REINA DENUNCIA | Hoy me dirijo a mi querido cantón Alfredo Baquerizo Moreno con respeto, humildad y sobre todo con la sinceridad que siempre me ha caracterizado.
El 15 de mayo del 2025 fui elegida Reina de nuestro cantón, un título que recibí con emoción, orgullo y el enorme compromiso de representar dignamente a mi pueblo; desde ese día asumí con responsabilidad el deseo de trabajar, participar y aportar en cada actividad social, cultural y comunitaria que estuviera a mi alcance. Sin embargo, con mucha tristeza debo expresar que durante todo este tiempo no he sido tomada en cuenta para absolutamente nada relacionado con el rol que como Reina me correspondía desempeñar.
Nunca recibí invitaciones para reuniones, programas, recorridos o actividades oficiales. Nunca tuve apertura para participar junto a las autoridades ni para representar a mi cantón como era debido. Incluso, muchas personas han podido observar que quien ha estado presente en distintas actividades ha sido la señorita electa como Virreina 2025 llegando inclusive a recibir oportunidades laborales dentro del GAD y ocupando espacios que legítimamente debieron ser otorgados a quien obtuvo el título principal de Reina del cantón.
Quiero dejar muy en claro que jamás he tenido problemas personales con ninguna señorita electa, porque cada una merece respeto y reconocimiento. Mi sentir no nace desde la envidia ni desde el resentimiento, sino desde la decepción y la impotencia de haber sido invisibilizada.
Sé que muchas personas se preguntan por qué no me han visto realizando actividades, obras sociales o representando al cantón, y precisamente por eso hoy hablo. No fue por falta de interés, ganas o compromiso. Al contrario, siempre tuve la disposición de trabajar y aportar.
Es doloroso sentir que después de haber recibido un título tan importante, el apoyo, la consideración y las oportunidades simplemente no existieron. Porque más allá de una corona, existe una persona con sueños, ilusiones y el deseo genuino de servir.
También considero importante mencionar algo que quizás para muchos puede parecer pequeño, pero que refleja la falta de organización y responsabilidad hacia quienes representan al cantón. Como premio se me otorgó una moto eléctrica que apenas funcionó unos días antes de dañarse completamente y aunque lo material nunca ha sido lo más importante para mí, sí considero que las futuras reinas merecen respeto, seriedad y reconocimientos dignos, acordes al esfuerzo, dedicación y compromiso que implica asumir este tipo de representación.
No escribo estas palabras para generar conflictos, sino para expresar una verdad que por mucho tiempo guardé en silencio. Lo hago porque no quiero que el pueblo piense que no cumplí mi papel por falta de interés, cuando la realidad fue que nunca se me brindó la apertura necesaria para ejercerlo.
Agradezco profundamente a mi mamá ya que con el apoyo de ella pude ayudar a varias personas que tocaron la puerta de mi casa y de una u otra forma pude contribuir con lo que hayan requerido.
Deseo de corazón que en los próximos años las futuras representantes sí reciban el respaldo, el respeto y las oportunidades que merecen, porque representar a un cantón no debe ser solamente un acto simbólico el día de la elección, sino un compromiso real acompañado del apoyo de quienes organizan y dirigen.🫂