06/06/2026
🚨 José Luis Pacheco, exfuncionario de Quevial, fue as3sīnado
El sil3ncio que hoy envuelve al recinto Estancia Nueva, en el cantón Mocache (Los Ríos-Ecuador), no es el de la tranquilidad del campo, sino el del trauma y la profunda trist3za.
Lo que debió ser una tarde común como cualquier otra se transformó, pasadas las 13h00 de este viernes 5 de junio en el escenario de una trag3dia que ha quebra4do el cor4zón de dos cantones y ha dejado a varias familias sumidas en el lûto absoluto.
Las víctīmas viajaban a bordo de una camioneta doble cabina cuando la viol3ncia más crūda los alcanzó. Sujetos arm4dos, a bordo de motos y autos, interc3ptaron el vehículo y, sin mediar palabra, desc4rgaron una ráf4ga indiscrīminada de fusiīes y pistølas. En ese instante, en medio del estruendo de las b4las, se ap4garon dos vīdas y comenzó el calvario de quienes los amaban.
La noticia corrió como pólvøra, arrastrando consigo una ola de de3speración. Una de las víctīmas fue identificada como José Luis Pacheco, un hombre sumamente apreciado y conocido por su trayectoria como exfuncionario de la Agencia de Tránsito de Quevedo (Quevial) y quien actualmente prestaba sus servicios en la Unidad de Revisión Vehicular de Mocache. Asimismo, Pacheco se destacó en Quevedo como emprendedor, ya que lideraba un negocio de servicio de entregas a domicilio (Quevexpress), el cual se popularizó en época de pand3mia.
En los primeros minutos del at4que, la incertīdumbre hizo aún más crūel el momento para sus allegados. Entre lágrīmas y con la voz entrecortada, un conocido de Pacheco recordaba la dol0rosa confusión inicial.
“Primero dijeron que lo habían secu3strado y que por llevárselo habían mat4do al conductor. Pero luego nos confirmaron que José Luis también fall3ció”, señaló afligido.
Esa confirmación cayó como un balde de agua fría, transformando la esperanza de un posible resc4te en el d0lor punzante de la pérdīda irreparable. Tras los peritajes de ley, los cu3rpos fueron traslad4dos a la m0rgu3 de Quevedo, dejando tras de sí un vacío imposible de llenar.
Mientras las familias lloran a sus mu3rtos en la intimīdad de un d0lor que las palabras no alcanzan a curar, la Policía ha desplegado intensos operativos en puntos estratégicos para dar con los responsables. Las unidades especializadas investigan los motivos de este doble crim3n que no solo arrebata vīdas, sino que siembra el mi3do y la const3rnación en toda la provincia.
Mocache y Quevedo hoy no solo piden justicia; llorąn a un vecino, a un amigo, a un ser hum4no que, hasta su último alie3to, creyó en hacer el bien, según sus allegados.