28/08/2026
Trump quiso una guerra económica con Canadá y Ontario decidió responder golpeando directamente a uno de sus aliados más poderosos: Elon Musk.
El gobierno de Doug Ford canceló el contrato de 100 millones de dólares canadienses con Starlink, que debía llevar internet a 15,000 hogares y negocios rurales. Además, restringió el acceso de empresas estadounidenses a nuevos contratos públicos provinciales.
La decisión fue una represalia por los aranceles impuestos por Trump. El mensaje fue brutalmente sencillo: si Estados Unidos cierra su mercado a Canadá, Ontario también puede cerrar la puerta a las compañías estadounidenses.
Trump convirtió una disputa comercial en una guerra de orgullo… y Starlink terminó pagando parte de la factura.
Fuente: Reuters