07/03/2026
El 8 de marzo no nació de una celebración. Nació de una herida.
Nace de la historia de 146 obreras que murieron calcinadas mientras trabajaban en jornadas de más de 70 horas semanales. De puertas bloqueadas. De gritos que nadie escuchó
No fue un triunfo. Fue una tragedia que obligó al mundo a detenerse y mirar. Y cuando una fecha nace del dolor,
no se felicita. Se honra. Se recuerda.
Se sostiene con respeto.
El 8 de marzo no nació de una celebración.
Nació de una herida.
De 146 obreras que murieron calcinadas mientras trabajaban en jornadas de más de 70 horas semanales.
De puertas bloqueadas. De gritos que nadie escuchó
No fue un triunfo. Fue una tragedia que obligó al mundo a detenerse y mirar.
Y cuando una fecha nace del dolor,
no se felicita. Se honra. Se recuerda. Se sostiene con respeto.