14/04/2026
SOY DOCENTE, Luisa Ramones, me llamo, asi dice la cedula, entre titulos están varios desde una tecnologia, hasta una maestria, 18 años en aulas desde primero de basica, hasta bachillerato y cada aula con sus propios retos.
Y sí… amo profundamente lo que hago.
Pero también necesito decir lo que muchas veces se calla.
Ser docente no siempre es bonito.
No siempre es inspirador.
Y definitivamente, no siempre es justo.
Hay niños que llegan al aula sin acompañamiento,
otros con una sobreprotección que les impide crecer,
y algunos con familias que sí sostienen, acompañan y construyen.
Hay docentes maravillosos…
y también hay quienes exigen valores que no practican,
quienes miden a sus estudiantes solo por una nota,
o quienes olvidan que educar también es formar humanidad.
Hay escuelas donde el trabajo en equipo se siente…
y otras donde el ambiente pesa, divide y desgasta.
Hay aulas con más de 35 estudiantes,
donde moverse ya es un reto,
y donde hablar de metodologías activas suena ideal… pero no siempre real.
Hay un sistema que exige cada vez más,
pero que muchas veces no sostiene,
y docentes que sostienen todo… incluso cuando ya están cansados.
Porque sí, hay cansancio.
Hay frustración.
Hay momentos donde uno se pregunta si vale la pena.
Sin embargo, también hay algo más fuerte.
La conciencia de que cada día,
aun en medio del caos,
seguimos siendo posibilidad para alguien.
No romantizo la docencia.
La vivo.
La cuestiono.
La sostengo.
Y creo profundamente que educar debería ser una red de apoyo, no una lucha silenciosa.